El régimen de Nicolás Maduro anunció este martes un nuevo despliegue militar “masivo” en todo el territorio venezolano, con el objetivo de afrontar las “amenazas imperiales” que, según el Gobierno, representan las operaciones navales y aéreas de Estados Unidos en el mar Caribe, justificadas por Washington bajo el argumento de combatir el narcotráfico.

El anuncio fue realizado mediante un comunicado oficial firmado por el ministro de Defensa de la dictadura, Vladimir Padrino López, en el que se detalla que el operativo comenzó este martes a las 04:00 hora local (08:00 GMT) y se prolongará hasta el miércoles.

De acuerdo con el documento, el despliegue incluye “medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos”, además de sistemas de armas, unidades militares, la Milicia Bolivariana, y órganos de seguridad ciudadana. También se contempla la activación de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral (ODDI) en todos los estados, entidades federales y municipios, con el propósito de coordinar esfuerzos interinstitucionales y populares que garanticen el soporte multisectorial requerido para la movilización nacional.

El Ministerio de Defensa explicó que estas maniobras forman parte de “una fase superior del Plan Independencia 200”, un programa militar que el régimen venezolano activó en septiembre pasado para la defensa del territorio nacional.

Desde agosto, y en respuesta a las que califica como “amenazas contra la nación”, el Gobierno chavista ha convocado movilizaciones populares, jornadas de alistamiento en la Milicia Bolivariana y ejercicios de adiestramiento militar y policial, con el objetivo de fortalecer la denominada “fusión popular-militar-policial” y mejorar el sistema de defensa nacional.

Mientras tanto, Estados Unidos mantiene un amplio despliegue militar en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, iniciado en agosto bajo el argumento de combatir las redes de narcotráfico. Según un informe del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), este operativo representa el mayor despliegue estadounidense en la región desde la Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991).

Por su parte, la dictadura de Caracas ha denunciado que la presencia militar de EE. UU. constituye un “plan de agresión” destinado a propiciar un cambio de régimen e imponer una autoridad “títere” que permita a Washington “apoderarse de los recursos naturales de Venezuela”, especialmente del petróleo.

/psg