El ex comandante en jefe de la Armada, almirante en retiro Miguel Ángel Vergara, salió al paso a las críticas a sus dichos, luego de haber hablado de una posible amenaza a la patria “de su interior”.

En una carta a El Mercurio, titulada como “Discurso deformado”, Vergara parte recordando que “en una alocución patriótica en homenaje a nuestro máximo héroe naval, el comandante Arturo Prat, entre otras cosas, manifesté que la patria puede ser amenazada no solo desde el exterior, sino también desde su interior y de manera solapada, aunque no planteé ninguna situación en particular”.

En esa línea, indicó que “ahora que he sido confrontado puedo explicitar que difícilmente se podría negar la grave amenaza que representa el terrorismo en la macrozona sur, donde hay localidades en las que ni siquiera puede ingresar la ministra del Interior; y ni hablar del creciente poder del narcotráfico que solapadamente se ha ido infiltrando en nuestra juventud”.

“A eso agrego que la plurinacionalidad que se establecería si se aprueba la nueva Constitución, desde mi punto de vista representa una potencial amenaza a la integridad y soberanía nacional”, sostuvo.

Luego indicó que si bien “ante esa realidad, la señora Fanny Pollarolo (26 de mayo) asume que quiero revivir la Doctrina de Seguridad Nacional, que habría fundamentado el pronunciamiento militar de 1973 y la violación de los Derechos Humanos. Por tanto, sería urgente impregnar a las FF.AA. de un espíritu democrático, para impedirles toda deliberación política y subordinarlas al poder civil, como si el solo hecho de ser civil conllevara alguna potestad intelectual o moral que implicara mando sobre los militares”.

“Para tranquilidad de la señora Pollarolo y de muchos otros que están inquietos por mi discurso, del cual se han descontextualizado algunas frases, cabría recordarles que estoy retirado de la Armada hace ya 17 años, bien entrado en la tercera edad y que no tengo influencia alguna en la institución, salvo mis opiniones cuya veracidad la puede constatar cualquier persona, sea civil o militar”, sostuvo.

Finalmente, el almirante en retiro expresó que “creo que no debemos exagerar la no-deliberación de las FF.AA. al extremo de que en su presencia nadie podría expresar respetuosamente una opinión contraria a una determinada visión política. Si los militares fuesen influenciables así de fácil, que Dios nos pille confesados”.

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