Y otros, como Oscar Guillermo Garretón, confían que se pueda “hacer de 2023 un año donde comencemos a reparar lo mal hecho por demasiado tiempo”, porque según él “después del plebiscito se respira una mejor atmósfera y 2022 terminó mejor de como comenzó”.

Hay algo de esperanza en que vendrán “tiempos mejores” (aunque ese lema está algo desvirtuado).

Eso pese a que el escenario que describe Garretón es desolador. Un país donde, entre otras cosas, “pasamos del primero al último puesto en crecimiento”, “las ciudades se degradan” y “la inmigración está en absoluto descontrol”.

Pero, según él, “no estamos condenados” porque “Chile supo evitar lo peor”. Lo que se necesita es “confiar en la capacidad de nosotros mismos para hacerlo mejor”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera por Juan Paulo Iglesias

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