El Gobierno de Chile advirtió que “nadie se puede saltar la fila”, en medio de la polémica del presidente del directorio de la Clínica Las Condes, Alejandro Gil, quien fue inoculado con una tercera dosis contra el COVID-19, pese a que ya había completado su esquema de vacunación.

“En nuestro país nadie se puede saltar la fila en esta materia. Existe un calendario y ese calendario fue definido por la autoridad, lo que ha permitido que más de doce millones de personas estén vacunadas con una dosis”, dijo el vocero de gobierno, Jaime Bellolio.

La seremi de Salud de la región Metropolitana inició un sumario sanitario en contra del presidente de la empresa, quien ya estaba vacunado con dos dosis de la vacuna de Sinovac, pero recibió una tercera dosis, esta vez, de la vacuna desarrollada por Pfizer/BioNTech.

De esta forma, el presidente de la Clínica Las Condes se convirtió en la única persona en el país en haber recibido tres dosis de las vacunas contra el COVID-19.

Desde Clínica Las Condes aseguraron que Gil se realizó un examen de anticuerpos por ser una persona de alto riesgo de contagio y variadas preexistencias, el que registró un resultado inferior al mínimo para considerar la existencia de inmunidad.

“Por expresas instrucciones de su médico tratante, se procedió a vacunarlo nuevamente”, explicaron.

“Estamos esperando todavía mayor evidencia científica para ver si es necesario hacer el proceso de vacunación a los niños y niñas menores de doce años, así como también para una eventual tercera dosis, pero esa no es una instrucción que pueda hacer unilateralmente una clínica ni menos una persona”, insistió el vocero de gobierno.

Desde la empresa privada además dijeron que entregaron todos los antecedentes al Ministerio de Salud.

“Sin perjuicio de lo expuesto, Clínica Las Condes procedió inmediatamente a presentar una auto denuncia al Ministerio de Salud, adjuntando todos los antecedentes referidos del caso”, dijeron.

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