Un temblor de mediana magnitud se percibió durante la tarde de este domingo 23 de mayo en la zona central del país.

La Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (Onemi), informó de manera preliminar que el movimiento telúrico afectó a las regiones de Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins.

Según información consolidada de Sismología, la magnitud fue de 4,5 y el epicentro se ubicó a seis kilómetros al noreste de Casablanca.

ENJAMBRE SÍSMICO EN EL NORTE

Ollagüe es una tranquila comuna rural ubicada en el altiplano de la Región de Antofagasta. Cuenta con solo 321 habitantes, según el último Censo. Sin embargo, su rural tranquilidad se ha visto interrumpida en los últimos días ha causa de una serie de temblores, algunos sobre los 4.0 Ml (Magnitud local, originalmente Magnitud Richter).

El último de éstos ocurrió anoche, cuando el reloj marcaba las 22.17. En total, 22 temblores desde el 10 de mayo a la fecha.

Lo ocurrido en Ollagüe, no es exclusivo en esa zona. También otras comunas han presentado una inusual actividad sísmica. Durante los últimos diez días tembló en CalamaSan Pedro de Atacama, Pica, la Mina Collahuasi, Sierra Gorda y Alto Hospicio. En total, 56 temblores.

El de mayor potencia fue en la Mina Collahuasi el lunes. 4.9 Ml según los registros del Centro Sismológico Nacional.

El último sismo en Ollagüe se registró anoche a las 22 horas. Fuente: Centro Sismológico Nacional

A pesar de la seguidilla de sismos en el norte del país, Gabriel González, geólogo de la Universidad Católica del Norte y subdirector del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (Cigiden), señala que esta sismicidad es normal, “y se ubica a una profundidad típica para la sismicidad de la zona. Las profundidades son mayores a 45 kilómetros, incluso superiores a 100 km. Eso significa que son sismos profundos, y no sismicidad asociada a la migración de magma bajo los volcanes que debería ocurrir a baja profundidad (menor a 10 km)”.

Pablo Salucci, geógrafo de la Universidad Católica, coincide. Explica que esta seguidilla de sismos en el norte, “forma parte de lo habitual dentro de la dinámica tectónica de nuestro país, por lo que no implica mayores riesgos para la población”.

Los sismos registrados ocurren a gran profundidad, por lo que al observar el hipocentro (punto al interior de la Tierra donde se inicia un movimiento sísmico), “nos indica que ocurren al interior de la placa de Nazca bajo el continente, y no en la zona de contacto entre placas”, añade Salucci.

Desplazamiento que genera sismos

González establece que los sismos registrados, y que están listados en la tabla (infografía superior) se originan dentro de la placa de Nazca que se introduce bajo la placa Sudamericana, “donde se produce liberación de fluidos (agua) que facilita el fracturamiento de la corteza oceánica que es sometida a una fuerza de empuje hacia el interior del manto producto de su peso mismo”.

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