Ante la comisión de Hacienda del Senado, presentó esta mañana el presidente del Banco Central, Mario Marcel, el Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del segundo semestre de 2021, o de “inestabilidad financiera”, como fue bautizado por algunos miembros de la instancia ante el oscuro panorama descrito en el documento, dado los nocivos efectos que han generado en el sistema financiero las masivas liquidaciones forzosas de activos gatilladas por los retiros de ahorros previsionales.

“El principal riesgo para la estabilidad financiera local proviene de nuevas liquidaciones forzosas de activos que continúen erosionando la intermediación de recursos y la mayor incertidumbre que esto conlleva”, resaltó el informe.

En su exposición, Marcel comentó que los apoyos a los hogares entregados en medio de la pandemia, principalmente los tres rescates previsionales -y el cuarto que está en discusión en el Congreso- han presionado fuertemente a la inflación y al tipo de cambio, hecho caer los valores bursátiles, llevado al alza las tasas de interés, acortado los plazos para créditos hipotecarios y han afectado duramente la valorización de los fondos de pensiones, especialmente los más conservadores (D y E).

Por ello, aseguró que “sería difícil pensar que repitiendo las mismas medidas no vamos a profundizar esos problemas”.

“Aquí el gran problema es repetir de manera más o menos mecánica medidas cuyos efectos ya los estamos observando. No es que sea una hipótesis o que se esté asustando o haciendo una campaña del terror o siendo alaraco, sino que son cosas que ya estamos observando”, subrayó el economista.

Marcel si bien resaltó que como Banco Central están intentando aplacar las presiones inflacionarias acelerando el retiro de estímulo monetario, manifestó que “no podemos resolverlo todo si vamos nadando contra la corriente”.

También, aprovechó de enviar un mensaje a los candidatos presidenciales, a poco más de dos semanas de que se lleven a cabo los comicios del 21 de noviembre. “Las campañas se focalizan mucho en lo nuevo que quisieran hacer los gobiernos, pero estos problemas que se van generando por esta vía significa que junto con aquellas cosas adicionales que se quisieran hacer, van a haber muchas cosas que reparar si es que no nos hacemos cargo de estos riesgos y vulnerabilidades que surgiendo hoy día”, dijo.

Salida de capitales se ha intensificado

Por otra parte, el IEF expuso que como consecuencia de la elevada incertidumbre que impera en Chile, “ha aumentado la demanda por activos en dólares y se ha intensificado la salida de capitales que se venía observando desde la crisis social. Estos elementos han reducido el ahorro nacional, lo que aumente la dependencia de los mercados financieros externos”.

El presidente del Banco Central profundizó al respecto en su intervención en el Senado y sostuvo que “hoy día la salida de capitales es algo bien visible y que, a través de productos financieros, está llegando a un segmento mucho más amplio de la población de lo que uno está acostumbrado a pensar cuando habla de estos temas”.

Mientras que “en el caso de la preferencia por dólares -divisa que actúe como activo refugio ante tiempos de incertidumbre-, hay miles de cuentas corrientes, bancarias en dólares que se han abierto. Por lo tanto, este es un proceso que es bastante más amplio que simplemente un fenómeno asociado a una fracción pequeña de la población”.

Consultado si es esta salida de capitales tiene que ver con el alto aumento del reparto de dividendos por parte de las empresas en el último tiempo, lo que fue relatado en el informe como un fenómeno que se ha estado dando producto de “los cambios en las condiciones financieras, en las valorizaciones bursátiles y la mayor incertidumbre en torno a las inversiones”, Marcel aseguró que el proceso de salida de capitales del país comenzó “mucho antes”.

“Los anuncios de mayores repartos de las empresas son fenómenos de los últimos 45 días, pero las salidas de capitales en Chile comenzaron a fines de 2019 y han ido creciendo de manera bastante lineal”, dijo. En todo caso, acotó que “eso no significa que estos mayores repartos de dividendos no vayan a acentuar esa situación, pero lo ya ocurrido difícilmente se le podría vincular a mayor reparto de utilidades”.

De todas formas, el presidente del ente rector calificó este mayor pago de dividendos como “una situación preocupante, tanto por las causas que lo originan -menor inversión, deterioro de la valorización de las empresas, incertidumbre-, como por los efectos que puede tener a futuro, ya sea si intensifica la salida de capitales o si va generando un desequilibrio en los balances de las empresas”. “No es un tema que deba verse livianamente, es un tema que sin duda vamos a seguir monitoreando”, concluyó.

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