Con arraigo nacional quedó la denominada “paciente cero” de la variante Delta, una mujer de 43 años que llegó a Chile desde Estados Unidos para participar del funeral de su padre.

La misma medida fue aplicada a la hermana de la paciente y a su cuñado, quienes tampoco cumplieron con las medidas señaladas por las autoridades.

El juez recalcó que los imputados no cumplieron con la cuarentena y “se reunieron con un número importante de personas”. Además se determinó un plazo de investigación de dos meses.

El 30 de junio la seremi de Salud del Maule, Marlenne Durán, confirmó que la paciente mintió y no respetó la cuarentena al asistir al funeral de su padre. “Volvimos a insistir en conversaciones con la paciente y su grupo familiar, quienes finalmente reconocieron que la paciente había faltado a la verdad en la investigación epidemiológica y que ella sí había llegado al final del funeral”, contó la autoridad.

Según la información entregada por el Ministerio de Salud (Minsal), a la mujer se le otorgó un permiso humanitario para que, tras cumplir un día de cuarentena en un hotel de tránsito, continuara el periodo de aislamiento en San Javier.

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