Antes de la segunda vuelta presidencial en Perú, el candidato socialista Pedro Castillo debió aclarar que su mentor político no gobernaría a la nación. “El pueblo no está eligiendo a Vladimir Cerrón, el pueblo está eligiendo a Pedro Castillo“, dijo a la prensa, a finales de abril.

Sobre la figura de Cerrón, existe particular atención por su influencia sobre el candidato Castillo, quien sacó una leve ventaja sobre su adversaria, Keiko Fujimori, en el reñido balotaje. Además, Cerrón como fundador y presidente de Perú Libre y defensor de los regímenes cubano y venezolano está sumergido en varias controversias.

Su partido ya tiene definido un plan de gobierno concreto. En Perú Libre, ideario y programa publicado en 2020, Cerrón propone que el Estado peruano recupere su “línea aérea de bandera”. “Desde que se instauró el gobierno neoliberal, nuestros corredores aéreos fueron vendidos a precio irrisorio y entregados principalmente al monopolio chileno, exonerándolos de impuestos por un tiempo prolongado y vencidos los plazos se niegan a pagar lo que actualmente les corresponden. La empresa chilena LAN Perú adeuda al Estado un monto de 440 millones USD más intereses y los montos por deuda tributaria ascienden a 914 millones USD, equivalentes al presupuesto anual de diez gobiernos regionales”, afirmó.

No son pocas las arremetidas de Cerrón en contra de las empresas chilenas en territorio peruano. “Lejos de discutir retorno del Huascar, debemos ver cómo deschilenizamos la economía peruana: mineras (Copec), AFP (Habitat), edificios (Banco de Chile), aerolíneas (LAN), tiendas (Saga, Linio, Cintac), Telefonía (Entel), navieras (Chilena de Navegación Interoceánica), etcétera”, dijo el fundador de Perú Libre en marzo.

Muchos analistas consideran que el programa del partido empujaría a Perú a una catástrofe económica y social. El partido de Castillo forma parte del Foro de Sao Paulo, una organización conformada por partidos de izquierda extrema y centroizquierda que se originó por una convocatoria de Lula Da Silva y Fidel Castro a movimientos y organizaciones de izquierda, en julio de 1990.

El proceso electoral en Venezuela ha sido democrático. Son 25 elecciones que se han realizado y el chavismo se ha relegido y solo ha tenido una derrota en el tema legislativo”, dijo Cerrón, en 2019, y tras un viaje a Caracas que, según declaró a la prensa, fue pagado por el gobernante Nicolás Maduro.

Hace unos días la Fiscalía de su país abrió una investigación preliminar en su contra por presunto lavado de activos en agravio del Estado peruano. Cerrón fue gobernador regional de Junín entre 2011 y 2014, y reelegido para el período 2019-2022. No siguió en el cargo debido a que fue destituido por una sentencia por corrupción, la cual se suma a un abultado expediente fiscal por presunta malversación de fondos y otros delitos.

“Debemos cuidar los votos rurales como oro, que definirán los resultados, los mismos que deben ser favorables a Castillo”, azuzó, recientemente, el líder de Perú Libre. Es, justamente, en el campo, la selva y las localidades más aisladas donde se concentran más seguidores del abanderado de su partido.

Perú Libre se define como marxista, leninista y mariateguista. La simpatía de Cerrón hacia Cuba se consolidó en 1991, cuando recibió una beca para continuar estudios de “Medicina Humana” en la Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey Carlos J. Finlay. Graduado como doctor, en 1997, volvió a recibir otra beca para especializarse en el Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech (Camagüey, Cuba), donde obtuvo el título de Especialista de Primer Grado en Neurocirugía, en 2002.

Para los militantes de Perú Libre es inconcebible una separación con su abanderado presidencial, Castillo. El congresista electo y hermano de Cerrón, Waldemar Cerrón, advirtió que “el día que el candidato se separa del partido, empieza su desgracia, el día en que el candidato se separa, para el partido empieza una nueva forma de lucha”, reseñó El Comercio. Días antes, Castillo presentó el  “Plan Bicentenario” para plantear los primeros 100 días de su gobierno, donde indica que se “fomentará a la empresa privada, se reconoce a los empresarios nacionales y extranjeros que invierten en el Perú, pagan sus impuestos y respetan los derechos de los trabajadores y al medio ambiente”.

La turbulencia económica que salpica a Chile

Cuando Castillo superó por primera vez a Fujimori en el reñido balotaje presidencial se desplomó el mercado peruano y salpicó en la Bolsa de Santiago que retrocedió 2,21%. “Es un candidato marxista parecido a aquellos de la década del 60, que evidentemente ha generado temor transmitido a la Bolsa de Perú, y también en el resto del vecindario”, dice Tomás Flores, economista senior de Libertad y Desarrollo, a El Líbero.

El lunes, la Bolsa de Lima cayó 7,74% en el índice S&P BVL, el mayor retroceso desde marzo de 2020. Para Hermann González, coordinador de Macroeconomía de Clapes UC, existe “mucha incertidumbre” en torno a la figura de Castillo porque no define claramente su equipo económico. “Conocemos su relato, discurso sobre los mercados y las empresas, y eso es lo que tiene con mayor presión a los mercados financieros en Perú”, explica.

González señala que esto “naturalmente” afecta a las empresas chilenas con presencia en territorio peruano. “También genera otros efectos indirectos que podrían impactar en la economía chilena, uno tiene que ver con la percepción de que el escenario en Latinoamérica se está viendo mucho más complicado ante los sucesos en Colombia, Perú y hasta Chile que, después del resultado de las elecciones del 15 y 16 de mayo, espera por un debate constitucional”.

De este modo, los países de la Alianza del Pacífico podrían ser observados como “inciertos” para los inversionistas. “Serían vistos como más inciertos, más impredecibles o con algo de riesgo regional. Muchas veces las inversiones desde países desarrollados hacia países emergentes no se toman mirando a una nación, sino a la región completa, y la región hoy día se ve más riesgosa“, indica González.

Perú, incluso, exhibió tasas de crecimiento superiores a las chilenas. “Lograron en un contexto en que tuvieron mucha inestabilidad política con cambios de Presidente, mantener un rendimiento de crecimiento bastante atractivo para los inversionistas chilenos, los cuales invirtieron más de 18 mil millones de dólares a un mercado que crecía bastante y con una población mayor que la chilena, donde las posibilidades de hacer negocio estaban bastante atractivas”, destaca Flores, quien enumera las principales inversiones de los empresarios chilenos en Perú: retail, proveedores de la minería, telecomunicaciones, y otros rubros. “En la medida que se produce este revés político (posible ascenso de Castillo), evidentemente todo está en peligro, porque este candidato no solo es marxista, sino que es un candidato marxista al estilo de la década del 60. Es decir, muy contrario a las inversiones extranjeras“.

Cabe destacar que Perú tiene un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, el cual permite a empresas agrícolas chilenas producir en ese país algunas frutas y aprovechar la línea de distribución con Norteamérica para exportaciones. Frente a un eventual triunfo de Castillo y, en este caso, de continuar con una influencia de Cerrón en contra de los mercados chilenos, el economista Flores vaticina que el impacto podría comenzar a notarse en el norte de Chile, especialmente Arica. “Esta zona tiene mucho intercambio comercial con Tacna y con el resto de Perú. Son economías que están complementadas y, claro, en caso de iniciarse un hostigamiento en relación a inversión chilena, va a ser muy lamentable y con mucho impacto en la zona norte del país, porque ahí hay muchas pequeñas y medianas empresas que se relacionan con Perú en la provisión de bienes y servicios”, dice.