En el marco del Encuentro Nacional de la Empresa (Enade) 2021, el Presidente Sebastián Piñera, expresó este jueves su preocupación por el “grave deterioro de la calidad de la política”, criticando además el uso “excesivo” de las acusaciones constitucionales por parte de los parlamentarios, recurso que él mismo deberá enfrentar la próxima semana.

“Como Presidente de Chile, como chileno, lo que más me preocupa es el grave deterioro de la calidad de la política y la equivocada actitud que algunos sectores han asumido. Me preocupa el afán de algunos por demoler y arrasar todo nuestro pasado, sin saber cómo ni con qué lo quieren reemplazar. Y en esto digámoslo con claridad, el problema no están tanto en la fuerza del ataque, sino en la debilidad de la defensa”, afirmó tajante el Mandatario.

En medio de su última Enade, Piñera además cuestionó: “Cómo es posible que los 30 años posteriores a la recuperación de la democracia, con todos sus logros y también sus sombras, hoy cuente con tan pocos defensores, entre quienes fueron lo que los lideraron y lo condujeron. Cuatro de los seis gobiernos del periodo, están hoy en la oposición o sus personas pertenecen a la oposición”.

Y agregó que, sin embargo, “estamos dejando demoler algo que yo siento -y fui parte de eso, fui senador, fui presidente de partido y he sido dos veces Presidente durante ese periodo., siento que es valioso. Y por eso lo que tenemos que hacer es aprovechar las luces para iluminar las sombras, pero no quedarnos con las sombras para destruir las luces”.

Además, el jefe de Estado manifestó preocupación por “la falta de claridad y fortaleza de algunos sectores políticos en condenar la violencia”, añadiendo que quienes aman la paz tienen que combatirla y condenar “a aquellos que de una u otra forma la apoyan, la amparan y la justifican”.

Con ello, resaltó que “me preocupa como en algunos sectores el populismo, la demagogia y los meros intereses electorales han desplazado absolutamente al conocimiento, la reflexión y la opinión de los expertos. Me preocupa la falta de respeto que algunos sectores muestran por nuestra Constitución, leyes y Estado de Derecho”.

“Y muy especialmente, cuando quienes así actúan son parlamentarios, diputados y senadores de la República, que no trepidan en invadir atribuciones de otros poderes, despreciar normas constitucionales ilegales, intentar practicar un Palamentarismo de facto y actuar sin ningún límite a veces, en la persuasión de sus objetivos políticos y electorales, como si el fin justificara los medios”, acotó.

De este modo, enfatizó que “me preocupa el abuso del expediente de las reformas constitucionales para evadir normas legales y en el fondo vulnerar el espíritu de la Constitución, y la imprudente y excesiva utilización de las interpelaciones y de las acusaciones constitucionales”.

A su juicio, “el rol del Gobierno y la oposición no es intentar destruirse mutuamente por cualquier medio, ese camino ya lo hemos recorrido y hemos cosechado frutos muy amargo (…) cada uno desde sus propias ideas, principios y valores, es siempre tener una actitud de dialogo y colaboración en beneficio de Chile”.

Nueva Constitución

El Mandatario también se dio el tiempo de plantear los valores y principios que deben orientas la nueva Constitución, resaltando además que “hay que distinguir lo que es estatal, que pertenece al mundo del Estado, y lo que es público y que pertenece al mundo de todos. Y el Estado no puede confundirse y pretender por ser de interés publico, monopolizar esos campos de actividad”.

“En esos campos tiene que haber la coparticipación, tanto del Estado como de la sociedad civil y estoy refiriéndome a la educación, a la salud, a la previsión, y a tantos otros bienes públicos tan importantes”, apuntó.

Según el Presidente, una buena Constitución debe ser un gran marco de “unidad, estabilidad y proyección de nuestra sociedad, para esto es fundamental que sea el fruto de un amplio y sólido acuerdo, sin pretender que unos le impongan a otros sus ideas, porque tiene que ser reconocida y respetada por todos”.

También, aclaró que ésta, “debe recoger y respetar nuestras tradiciones republicanas, nuestros símbolos patrios y valores que viven en el alma de la inmensa mayoría de los chilenos”.

Entre los valores fundamentales que deben estar en la Carta Magna, nombró el valor de la vida, incluyendo la del que está por nacer, la familia, libertad y los Derechos Humanos y la protección del medio ambiente.

En materia de “libertades esenciales”, mencionó la libertad de opinión y expresión, la libertad de culto, religión y educación, la libertad de emprender y asociarse, la libertad de amar y elegir nuestros proyectos de vida. Junto a “igualdades fundamentales”, como la igualdad ante la ley, la igualdad de derechos y deberes entre hombres y mujeres y la igualdad de oportunidades.

Finalmente, cree que se deben incluir derechos básico, como el derecho a la previsión, salud, educación, vivienda y agua, el derecho y deber de los padres de elegir la formación y educación de sus hijos y el derecho de propiedad.

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