Un estudio realizado por tres científicos permitió crear un modelo sobre la evolución del universo y concluyeron que dentro de unos 100 millones de años podría entrar en una fase de contracción. La investigación se basó en observaciones sobre su comportamiento pasado.

De acuerdo con el trabajo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, la intención fue realizar un modelo de la energía oscura, una fuerza que parece provocar una expansión del universo cada vez más veloz, que no es definida como una fuerza constante de la naturaleza sino como una entidad llamada quintaesencia, que puede decaer con el tiempo.

Después de unos 13.800 millones de años de expansión ininterrumpida, los investigadores estimaron que el universo podría ralentizar ese proceso dentro de 65 millones de años, mientras que dentro de 100 millones dejaría de expandirse por completo. A partir de entonces, entraría en una era de lenta contracción.

Paul Steinhardt, director del Centro de Ciencias Teóricas de la Universidad de Princeton, Nueva Jersey (EE.UU.), afirmó que este proceso podría ocurrir “notablemente” rápido. “Retrocediendo en el tiempo 65 millones de años, fue cuando el asteroide Chicxulub golpeó la Tierra y eliminó a los dinosaurios. A escala cósmica, 65 millones de años es notablemente poco”, expresó.

En la investigación, de la que también participaron Anna Ijjas, de la Universidad de Nueva York, y Cosmin Andrei, de la de Princeton, se preguntaron si la aceleración de la expansión del universo “tiene que durar para siempre”. “Y si no, ¿cuáles son las alternativas y qué pronto podrían cambiar las cosas?”, explicó Steinhardt.

Para hallar una respuesta, el equipo predijo cómo podrían cambiar las propiedades de la quintaesencia en los próximos miles de millones de años, para lo que crearon un modelo físico en el que mostraron el comportamiento de su fuerza, que puede ser repelente o atractiva.

Según se indicó, la fuerza repelente de la energía oscura podría estar en medio de un rápido declive que potencialmente comenzó hace miles de millones de años, por lo que estimaron que la expansión del universo ya estaría en proceso de desaceleración. “Sería un tipo especial de contracción que llamamos contracción lenta. En lugar de expandirse, el espacio se contrae muy lentamente”, señaló Steinhardt.

En este escenario, el especialista explicó que dos cosas pueden ocurrir. Una es la contracción del universo hasta que colapse sobre sí mismo, terminando con el espacio-tiempo como se conoce en la actualidad, y la otra es que se contraiga hasta regresar a un estado similar a sus condiciones originales y se produzca otro Big Bang que cree un nuevo universo a partir de las cenizas del anterior.

De darse este último caso, el universo seguiría un patrón cíclico de expansión y contracción, que constantemente colapsa y se rehace. Por eso, el universo actual puede no ser el primero ni el único y eso depende de la naturaleza cambiante de la energía oscura, concluyó Steinhardt.

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