Por varios años, dentro de los requisitos impuestos para las mujeres que querían ingresar a cualquiera de las ramas del ejército en Indonesia estaba someterse a una ‘‘prueba de virginidad’’. El test consistía en un examen para comprobar si el himen de la persona se encontraba intacto, si no era así se rechazaba a la aspirante y se terminaba con su carrera militar.

El jefe del Ejército de Indonesia, Andika Perkasa, anunció el último 18 de julio en una videoconferencia el fin de este tipo de exámenes para las mujeres. “Ya no será necesario. El objetivo del proceso de selección es verificar la salud”, manifestó el alto mando de las fuerzas armadas. Además, resaltó que es un procedimiento “irrelevante”. Desde ahora, los postulantes solo deben ser evaluados según su capacidad en los entrenamientos físicos

Esta práctica formaba parte de un análisis médico general que se realiza a todos los candidatos. Sin embargo, solamente las reclutas mujeres eran sometidas a esta prueba ginecológica. Al respecto, Andreas Hasorno, investigador de Human Rights Watch en Indonesia, expresó su total rechazo: “Las ‘pruebas de virginidad’ son una forma de violencia de género y es una práctica ampliamente desacreditada”. Asimismo, agregó: “La prueba incluye la práctica invasiva de insertar dos dedos en la vagina para, supuestamente, evaluar si la mujer ha tenido relaciones sexuales anteriormente”.

En esa línea, en el 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó la nulidad de este tipo de prácticas, que descalificó al determinar que “no tiene validez científica”. La comunidad científica y expertos en salud reproductiva han afirmado que la condición del himen no tiene ninguna relación con el estado de virginidad y que la virginidad ni siquiera es un término médico.

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