“En menos de un mes, me ha correspondido junto a una institución entera, llorar y lamentar y despedir a tres carabineros. A Breant (Rivas Manríquez) en Chillán, a (Samuel) Tiznado en La Florida, y ahora a Florido, en Pedro Aguirre Cerda”, dijo el viernes el general director de Carabineros, Ricardo Yáñez, al condenar el crimen de un nuevo uniformado de la institución. Y lo reiteró ayer, en el responso.

Esta vez se trató del asesinato del cabo segundo David Florido Cisterna (33 años), quien falleció después de recibir un disparo en la cabeza durante un operativo de fiscalización en Pedro Aguirre Cerda. Hecho por el cual aún no hay detenidos.

El uniformado concurrió, junto a su compañero de servicio, hasta una barbería ubicada en Avenida La Marina con Clotario Blest, después de una denuncia al 133 de Carabineros respecto a sujetos que portaban armas de fuego dentro del local.

Pero tal y como recordó el general esta no ha sido la única pérdida de una vida humana para institución en el último tiempo.

Los otros dos casos

A inicios del mes de mayo, se produjo en Chillán la muerte del carabinero Breant Rivas Manríquez (23 años), quien llevaba 2 años 10 meses de servicio. El hecho ocurrió debido a que unos sujetos se habrían resistido al control policial iniciando disparos, los que finalmente causaron la muerte del carabinero.

De acuerdo a los antecedentes del caso, la situación ocurrió cuando carabineros de servicio nocturno concurrió por el llamado de personas que alertaban de la presencia de sujetos con conductas sospechosas, quienes se trasladaban en un vehículo particular a eso de las 1:30 horas de la madrugada.

Fue en el momento en que el personal policial procede a iniciar un control, cuando los sujetos descienden del auto y huyen a pie, dejando el vehículo abandonado. Debido a ello, se inició una persecución que terminó con disparos, resultado mortalmente herido el uniformado.

Sumado a lo anterior, a inicios de junio murió el cabo 1° de Carabineros Samuel Tiznao Rivas, quien fue chocado por un vehículo particular, mientras se dirigía en su moto a atender una denuncia de robo por sorpresa en la comuna de La Florida.

El choque sucedió en la esquina de México con Santa Amalia, donde el policía fue atropellado por un camión que no respetó la luz roja.

En esa oportunidad, el coronel Gabriel Stuven, de la Prefectura Cordillera, explicó que el uniformado se trasladaba “en una patrulla motorizada a procedimiento policial, respetando las normas del tránsito”, hasta que “lamentablemente un camión efectuó un viraje que no correspondía y lo colisionó”.

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