En febrero sorprendió la aparición de un gigantesco iceberg, dos veces más grande que Santiago. La colosal masa de hielo, que formaba parte de la plataforma de hielo Brunt, era la más grande a la fecha desde la formación del iceberg A68 en 2017, en la zona del Mar de Weddell.

Sin embargo, este fin de semana se produjo un nuevo desprendimiento, aún mayor que el ocurrido hace unos meses. Se trata un iceberg de 4.000 km2, detectado en la plataforma de hielo Ronne en el mismo Mar de Weddell. Sus tamaño es tan colosal, que en él se podrían acomodar seis grandes ciudades como Santiago o Madrid.

El nuevo iceberg fue bautizado A76 y es el cuarto de estas dimensiones que se forma en menos de cuatro años en la Antártica, y es el más grande desde el A68, que alcanzó los 5.000 km2, tras desprenderse de la plataforma de hielo Larsen C en la Península Antártica.

Raúl Cordero, climatólogo Universidad de Santiago, señala que se trata del “séptimo iceberg más grande jamás registrado y el mayor registrado en la Plataforma de Ronne desde 1998″.

El nuevo iceberg fue bautizado como A76 por el Centro de Nacional de Hielo y Nieve de EE.UU. (agencia que se ocupa del monitoreo de estos icebergs gigantes).

Estos son los cuatro icebergs más grandes generados en la Antártica en los últimos años:

  • Iceberg A68 de más de 5.000 km2 desprendido en julio 2017 desde la plataforma Larsen C.
  • Iceberg D28 de más de 1.200 km2 desprendido en septiembre 2019 desde la plataforma Amery.
  • Iceberg A74 de más de 1.200 km2 desprendido en febrero 2021 desde la plataforma Brunt.
  • Iceberg A76 de más de 4.000 km2 desprendido en mayo 2021 desde la plataforma Ronne.

Así se forman los icebergs

Cordero explica que el hielo que cubre el continente antártico fluye lentamente debido a la gravedad hacia el océano. “Cuando llega a la costa comienza a extenderse sobre el mar, formando lo que se conoce como plataformas de hielo flotante. La Antártica tiene varias de estas plataformas”, explica el climatólogo.

Dependiendo de la geometría de la bahía, “las plataformas de hielo flotante pueden crecer hasta un cierto límite, más allá del que se fracturan, generando enormes témpanos o icebergs. Las plataformas flotantes más grandes de la Antártica son la de Ross y la de Ronne, que tienen cada una más de 400 mil km2 de extensión”, añade Cordero.

A lo ocurrido en 2017 y dos veces durante 2021, se suman una serie de fenómenos similares a lo largo de la historia. El iceberg más grande jamás registrado en la era moderna fue el bloque de 11.000 kilómetros cuadrados llamado B15, que partió de la plataforma de hielo Ross en 2000. Uno de sus últimos restos, que ahora mide “solo” 200 kilómetros cuadrados, está a medio camino de las Islas Sandwich del Sur, al este de Georgia del Sur (EE.UU.).

Conexión con Chile

Este último iceberg, se desprendió a unos 700 km al noreste del campamento chileno Glaciar Unión, el que actualmente se mantiene desocupado (en general este campamento se ocupa solo durante los meses de noviembre y diciembre). “Las imágenes satelitales no permiten a veces percibir las colosales dimensiones de los icebergs en la Antártica”, señala Cordero.

El flujo del hielo antártico es natural, por lo tanto también es natural que se generen icebergs cada cierto tiempo. El climatólogo añade que, “sin embargo, el flujo glaciar en la Antártica se ha acelerado de manera significativa en las últimas décadas como consecuencia del cambio climático. En particular, debido al debilitamiento de las plataformas de hielo flotante originado en el alza en la temperatura del océano. Por lo tanto, aunque no es posible atribuirle al cambio climático la formación de este nuevo icebergs, tampoco se puede descartar que el flujo acelerado de hielo, mucho más evidente en otras zonas de la Antártica, haya jugado un rol”.

Es muy pronto para sacar conclusiones, “pero es llamativo que el nuevo iceberg sea el cuarto de dimensiones colosales (mas de 1.000 km2 cada uno) desprendido de diferentes plataformas antárticas en los últimos cuatro años”, explica.

Es probable ahora, “que este nuevo iceberg comience a vagar frente a las costas de la Antártica en sentido contrario a las manecillas del reloj, se adentre en las aguas del mar de Weddell y luego bordee la costa este de la península antártica en dirección norte. Estos enormes colosos de hielo tardan años, y a veces décadas en derretirse completamente”, finaliza Cordero.

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