La Misión de las Naciones Unidas en Venezuela reveló que uno de los cuerpos de “seguridad” de la dictadura de Nicolás Maduro, la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM), ha aplaicado tácticas de torturas nazis.

El documento presentado al Consejo de Derechos Humanos de la ONU señaló que el rol del sistema judicial chavista en la perpetración de las graves violaciones de derechos humanos en Venezuela, los expertos independientes de la ONU reseñaron que efectivos de la DGCIM aplicaron mecanismos de tortura del régimen nazi en contra de uno de los acusados en el caso Gedeón.

La ONU explicó que: “Una maniobra utilizada por los nazis, la Sippenhaft, (fue empleada) contra un participante de la “Operación Gedeón” y represalias contra su familia“.

¿QUÉ ES LA “SIPPENHAFT”?

 

 

 

 

 

Conocida como Sippenhaft o Sippenhaftung (responsabilidad familiar), es un término alemán para la idea de que una familia o clan comparte la responsabilidad por un crimen o acto cometido por uno de sus miembros, justificando el castigo colectivo.

Como principio legal, se derivó del derecho germánico en la Edad Media, generalmente en forma de multas y compensaciones.

Fue adoptado por la Alemania nazi para justificar el castigo de los familiares (parientes, cónyuge) por el delito de un miembro de la familia. El castigo a menudo implicaba el encarcelamiento y la ejecución, y se usaba comúnmente contra los familiares de los conspiradores del fallido complot de 1944 para asesinar a Hitler.

“LA SIPPENHAFT” durante el período medieval

 

 

 

 

Antes de la adopción de la ley romana y el cristianismo, la Sippenhaft fue un principio legal común entre los pueblos germánicos, incluidos los anglosajones y escandinavos.

Las leyes germánicas distinguen dos formas de justicia para delitos graves como el asesinato: Venganza de sangre o ejecución extrajudicial.

El principio de Sippenhaft significaba que la familia o el clan de un delincuente, así como el delincuente, podían ser objeto de venganza o estar sujetos al pago de una restitución.

La “Sippenhaft” durante la Alemania nazi

 

 

 

 

En la Alemania nazi, el término se revivió para justificar el castigo de los parientes (parientes, cónyuge) por el delito de un miembro de la familia.

En esta forma de Sippenhaft, los familiares de las personas acusadas de crímenes contra el Estado fueron considerados para compartir la responsabilidad por esos crímenes y sujetos a arresto y, a veces, a ejecución.

Muchas personas que no habían cometido ningún delito fueron arrestadas y castigadas en virtud de los decretos de Sippenhaft introducidos después del fallido complot del 20 de julio para asesinar a Adolf Hitler en julio de 1944.

Existen ejemplos de uso de Sippenhaft como amenaza dentro de la Wehrmacht desde alrededor de 1943.

Los soldados acusados ??de tener “impurezas de sangre” o soldados reclutados desde fuera de Alemania también comenzaron a amenazar y castigar a sus familias con Sippenhaft.

Un ejemplo es el caso del Panzergrenadier Wenzeslaus Leiss, acusado de deserción en el Frente Oriental en diciembre de 1942.

Después que la Gestapo de Düsseldorf (Inquisición nazi) descubriera supuestos vínculos polacos en la familia Leiss, en febrero de 1943 su esposa, una hija de dos años, dos hermanos, hermana y cuñado fueron arrestados y ejecutados en el campo de concentración de Sachsenhausen.

La SIPPENHAFT EN VENEZUELA

EFE/RAYNER PEÑA R.

 

 

La Misión de las Naciones Unidas en Venezuela concluyó que la justicia de la dictadura de Nicolás Maduro facilitó la persecución y tortura a los opositores y fue un factor clave en el encubrimiento de estos crímenes.

El documento presentado al Consejo de Derechos Humanos de la ONU señaló que en algunos casos documentados, agentes de seguridad o de inteligencia presuntamente utilizaron la maniobra nazi.

Tácticas criminales incluyendo el secuestro o la detención de miembros de la familia de opositores reales o percibidos, para lograr los arrestos. Un acusado de participar en la Operación Gedeón dijo al Tribunal de Control en su audiencia preliminar que agentes de la DGCIM lo torturaron y le dijeron que aplicarían el ‘Sippenhaft’ (una táctica de castigo colectivo utilizada por los nazis). Detuvieron posteriormente a sus dos hermanas y a su cuñado y los retuvieron en La Boleíta durante 32 días”, explicó el organismo en la misiva.

La investigación de la Misión dejó en evidencia el sistemático uso del aparato represivo que realizó el estado militar de Maduro sobre aquellas voces disidentes y la complicidad de la estructura judicial.

“Las acciones y omisiones de los Jueces y Juezas atendieron las denuncias de tortura han tenido consecuencias devastadoras para las víctimas, incluyendo la continuación de la tortura y el deterioro de su salud”, remarca la investigación de la ONU.

lapatilla.com con información de MonitoreamosInfobae y Wikies