El Gobierno decidió adelantar y extender las vacaciones de invierno de las y los estudiantes debido al alza de virus respiratorios. Sin embargo, la ex subsecretaria de Salud Pública, la Dra. Paula Daza, aseguró que “me parece que se deberían haber tomado una serie de medidas previamente antes de suspender las clases“.

En conversación con CNN Chile, la ahora directora ejecutiva del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud (CIPS) de la Universidad del Desarrollo (UDD) manifestó que la suspensión de clases “tiene un efecto negativo y debería haber sido la última medida que se tomara en la situación sanitaria”.

En la misma línea, recalcó que “el período de suspensión de clase debiese ser lo más corto posible”, por lo mismo, instó a las autoridades sanitarias a evaluar prevenciones al respecto.

“Hay que optimizar y agilizar la vacunación del COVID-19 e influenza en niños (…) es importante adecuar el sistema de salud pediátrico, reconvertir camas, aumentar los servicios de urgencia y hacer una campaña comunicacional muy fuerte del punto de medidas preventivas”, sostuvo.

La ex subsecretaria añadió que “sabíamos que esto iba a suceder, lo dijeron muchos expertos: este año iba a ser más complejo para los niños porque estuvieron encerrados durante los últimos dos años y no habían estado expuestos a virus“.

Según la doctora, “en abril estaban los casos bajos y había una baja percepción de riesgo; en ese minuto había que fortalecer la comunicación, capacitar pediatras, enfermeras, auxiliares y aumentar la red asistencial. No me parece que la primera medida de resguardo sea suspender las clases porque produce un impacto brutal en los niños y la familia“.

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