Mauricio Isla jugó un muy buen partido en el partido de ida de la semifinal de la Copa Libertadores de América.

El seleccionado chileno había sido criticado por la prensa brasileña por su desempeño en los últimos partidos del “Mengao”, por lo que los fanáticos del cuadro de Río de Janeiro decidieron apoyar al lateral derecho a antes del comienzo del compromiso.

“Olé Olé, Isla Isla”, se escuchó en la galerías del estadio Maracaná.

EL PARTIDO

La diferencia se estableció a partir de la jerarquía. Flamengo y Barcelona ofrecieron un espectáculo con todos los condimentos necesarios para hacer saltar a los espectadores de sus butacas en el estadio Maracaná. Hubo lapsos con fútbol de alto vuelo y grandes jugadas colectivas.

Los dos tuvieron situaciones muy claras de gol, pero los partidos se ganan en las áreas. El conjunto carioca pegó en los momentos justos, fue mucho más preciso en el último toque y, si bien sufrió en el arranque del encuentro, creció con el correr de los minutos.

Barcelona, equipo en el que fueron titulares los argentinos Javier Burrai, Leandro Martínez y Damián Díaz, sorprendió a los brasileños al intentar achicar espacios hacia arriba, con un planteo ambicioso.

El arquero del local fue clave​

En los primeros diez minutos, Alves, arquero del Fla, tuvo que exhibir sus reflejos y salvó al local ante remates de Molina, Mastriani y Martínez. Flamengo tuvo algunos problemas defensivos fue letal cada vez que se le presentó la oportunidad. Bruno Henrique aprovechó la primera que tuvo y abrió la cuenta con un gran cabezazo a colocar.

El festejo de los jugadores del Flamengo. (Foto: EFE)

El festejo de los jugadores del Flamengo. (Foto: EFE)

El gol fue un golpe que alteró el desarrollo del encuentro, ya que el impacto detuvo el envión de los dirigidos por el argentino Fabián Bustos. Flamengo se soltó y mejoró a partir de la ventajaEverton Ribeiro, Vitinho y Henrique, quien luego convirtió el segundo tras una gran jugada colectiva, intercalaron posiciones, no brindaron referencias y se asociaron con un movedizo y punzante Gabigol para gestar fútbol.

Tras la roja a Molina, Barcelona intentó reaccionar en el arranque del complemento, pero el envión le duró poco y el final fue un monólogo del Fla, un conjunto con individualidades que, cuanto se enchufan, imponen mucho respeto.

A pesar de haber administrado la pelota, los cariocas, que jugaron varios minutos con un hombre más hasta que les expulsaron a Leo Pereira, tenían todo servido en bandeja para golear y cerrar la serie, pero les faltó un poco más de profundidad.

La revancha de Barcelona-Flamengo, se jugará el próximo miércoles. En la otra semi, Palmeiras y Atlético Mineiro, que igualaron 0 a 0 en la ida, se medirán el martes en Belo Horizonte.

Fanas de Flamengo en la previa del partido.

Fanas de Flamengo en la previa del partido.

/Escrito por Favio Verona par Olé de Buenos Aires