Cuatro minutos para usar la palabra es lo que se concedió a cada participante de la junta nacional de la DC -la máxima instancia partidaria- para definir la postura de la colectividad ante el plebiscito del próximo 4 de septiembre.

El encuentro, realizado en forma telemática, solo con la presencia de algunos dirigentes, comenzó pasadas las 17 horas, dando paso a que partidarios del Apruebo y el Rechazo se turnaran en las intervenciones, las que fueron antecedidas por días de mucha tensión interna. Este ánimo se plasmó también en los propios discursos, en varios de los cuales se alertó sobre la posibilidad de que esta definición termine por fracturar a la tienda.

Sin embargo, ya en las primeras declamaciones se evidenciaban las estrategias de ambos bandos, que de alguna forma anticipaban el resultado. Si bien las posiciones dentro de la Falange están relativamente parejas, en la junta nacional -instancia en la que votan cerca de 380 delegados- el Apruebo corría con favoritismo, según las apuestas y pronósticos en el partido, hasta el cierre de esta edición.

Así, a eso de las 21.10 horas ingresó a la junta el delegado del Servel que ofició como ministro de fe de la definición partidaria. Pasadas las 22.00 horas cerró la votación con un resultado favorable al Apruebo como la postura oficial de la Democracia Cristiana. Las cifras internas señalan que el Apruebo contó con un 63% de los respaldos, mientras que el Rechazo con un 36%.

Lo anterior, no sin un áspero debate -que se extendió por más de seis horas- entre las “dos almas” del partido. Así, el voto político propuesto por la directiva señala que “si bien estamos de acuerdo en que el actuar de los constituyentes integrantes de la Convención Constitucional ha estado cargado de excesos (…). El texto propuesto supera ampliamente a sus autores (…) Aprobamos para avanzar, para responder al pueblo movilizado que demandó el cambio más profundo”.

En la jornada, a favor del Apruebo hablaron la alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro, y la exsenadora y expresidenta DC Carmen Frei.

Por su parte, el presidente DC y alcalde de La Granja, Felipe Delpin, también abanderizado con el Apruebo. En su discurso, señaló que “los partidos políticos no pueden evadir las responsabilidades que les corresponden. Hoy estamos llamados a fijar una sola y clara línea de acción”. “En estos días muchos han recordado la enorme figura del Presidente Eduardo Frei Montalva y su reclamo por una nueva Constitución para Chile a través de una asamblea constituyente, cuestión que terminó costándole la vida a manos de la dictadura”, remarcó.

Conscientes de que perderían en la instancia, durante la junta, los partidarios del Rechazo enfocaron su estrategia en lograr un margen de “libertad de acción”.

Sin embargo, había un grupo de los simpatizantes del Apruebo que se oponía tajantemente a dar cierto grado de flexibilidad.

La disputa Provoste-Rincón

Una de ellas fue la senadora y expresidenciable DC Yasna Provoste, quien hoy es vicepresidenta de la colectividad. En su alocución, la exabanderada presidencial remarcó que “la libertad de consciencia (…) es una garantía constitucional irreductible, inalienable e indiscutible, no es algo que se le pueda pedir al partido, no es algo que se le pueda pedir hoy a la DC, porque no es algo que el partido pueda conceder o pueda negar, pero la decisión del partido, que es una decisión institucional de una asociación libre, de una comunidad, es una voluntad colectivo, sellada por un vínculo moral y jurídico que deben ser acatado y honrado por cada uno de nosotros. Si no, dejamos de ser lo que somos”.

Y es que previo a la junta, la jefa de senadores DC, Ximena Rincón había aludido directamente a Provoste. “Nadie que está en política puede pretender pasar colado. Yo, al menos, doy de cara a la ciudadanía mi opinión. Tal como lo hizo ella (en referencia a Provoste) hace más de un mes. Cada uno tiene que ser respetado y creo que la DC más que permitir libertad de acción, se debe permitir que ambas opciones (Apruebo y Rechazo) se puedan expresar dentro de la institucionalidad. Pero parece que a algunos les da miedo aquello”.

Esa postura de Rincón era refrendada, además, por un grupo de expresidentes DC, quienes hace unos días emitieron una declaración llamando a la directiva a dar libertad de acción. “Nos evitará mayores problemas y nos permitirá resolver nuestras diferencias”, decía la carta enviada al timonel Felipe Delpín y firmada por Eduardo Frei, Carolina Goic, Enrique Krauss, Alejandro Foxley, Ricardo Hormazábal, Fuad Chahin, Juan Carlos Latorre, Ignacio Walker y Andrés Zaldívar.

En la junta, Zaldívar y Walker anunciaron su rechazo al texto constitucional, pero a la vez hicieron llamados a la unidad.

Al intervenir en la junta, Rincón también llamó a votar Rechazo y desafió a que quienes estén por esa opción terminen siendo sacados de la tienda. “Los valores democratacristianos no están plasmados en el texto, que se somete a nuestra consideración, por qué seguir en el interminable juego de la derecha y la izquierda… Y no estoy dispuesta a renunciar al partido en el que decidí militar, si algunos con bajas tácticas pretenden aislar a quienes no estamos dispuestos a someternos a presiones, que nos expulsen directamente”.

Pese a los llamados a la unidad, las posturas de Rincón y Provoste reflejaban la tensión entre las dos almas de la DC.

La rivalidad entre ambas senadoras se acentuó luego de que Rincón (quien hasta mediados de mayo de 2021 figuraba como abanderada presidencial de la DC tras ganar las primarias internas) fuera obligada a bajarse para ceder su espacio a Provoste en la carrera a La Moneda.

En las pasadas elecciones partidarias, Rincón apoyó la lista derrotada que lideraba la diputada Joanna Pérez, pero no postuló a ningún cargo directivo.

Provoste, en tanto, apoyó y se presentó como candidata a vicepresidenta de la lista de Delpin, quien se impuso a Pérez en la segunda vuelta realizada en marzo de 2022.

A juicio del abogado DC y columnista político Jorge Andrés Cash, “cada una de las senadoras simboliza un alma distinta del partido”.

“Provoste, por un lado, adscribe legítimamente a un proyecto político vinculado a la izquierda, y Rincón, a un proyecto de centro reformista que no tiene que ver con la izquierda ni con la derecha, sino con una reformulación inteligente del centro político. Por esto, creo que la junta de hoy, más que el triunfo de una posición respecto al plebiscito, tendrá como resultado la necesidad imperativa de crear dos partidos distintos que puedan entenderse preferencialmente en el centro político”, señaló Cash, quien en segunda vuelta apoyó a Delpín -tras haber sido parte de la tercera lista en competencia, liderada por Diego Calderón- pero ahora es partidario del Rechazo.

En la misma línea, el senador DC Francisco Huenchumilla -cercano a Provoste- deslizó incluso la posibilidad de una separación fraterna y amigable del partido. “El partido está muy polarizado y eso es reflejo de un problema que hemos tenido hace tiempo. Tenemos dos almas frente al acontecer nacional. Hay un deterioro de la convivencia interna”, dijo antes de la junta.

Sin embargo, el jefe de diputados DC, Eric Aedo, en respuesta a estos llamados, señaló que “yo no sé si alguien ha tenido un divorcio fraterno, es una contradicción en los términos. Esto no debe ser un dogma de fe. El partido importante se juega después del 5 de septiembre, gane el Apruebo o el Rechazo”.

Más tarde fue el turno del exconvencional y expresidente de la tienda, Fuad Chahin, quien en un inicio tuvo problemas para ser admitido en el Zoom de la colectividad. “Como protagonista de este proceso, quiero decirles que este proyecto está lejos de representar los valores demócratas cristianos (…). Cuando se prometen derechos sociales y al mismo tiempo se establecen mecanismos que los hacen imposibles, eso es populismo. Este modelo es un invento que no resulta en ninguna democracia del mundo”, concluyó.

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