El escenario fiscal para los próximos años es complejo.

El menor crecimiento junto con las mayores necesidades de gastos para hacer frente a la agenda social modificó la trayectoria trazada en un principio por el gobierno. Así, de acuerdo la última estimación de la Dirección de Presupuestos (Dipres) prevé que el déficit estructural llegará a 2% en 2022 y -1% al 2024

En cuanto al déficit fiscal efectivo, las previsiones del gobierno apuntan a que 2022 cerrará en -3%, mientras que en el horizonte de proyección se espera que al 2024 se sitúe en -1,9%.

El informe señala además que la trayectoria de gastos compatibles para el mediano plazo entrega un crecimiento promedio de 0,9% anual hasta 2024 en el escenario sin modernización tributaria y de 1,2% anual en el escenario en que se aprueba el proyecto de Ley. “Se debe señalar que la variación del gasto 2020 se modifica debido al cambio en el supuesto de inflación para el año, que se incrementa de 2,6% promedio a 3,2% en el año 2020”, precisan en la Dipres.

De acuerdo a las estimaciones de balances efectivos compatibles con las metas de convergencia del Balance Estructural, se ve que la deuda pública subirá y llegará a alrededor de 39% en 2024 desde un 27,6% estimado para el año 2019, todo esto sin considerar los ingresos provenientes de la Modernización Tributaria. Con reforma tributaria, se estima que la deuda llegaría a porcentajes cercanos al 38% del PIB.

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