Los políticos siguen enredados en una lucha por el poder que tiene paralizada a España mientras una agenda repleta de problemas espera solución, entre ellos el déficit de la Seguridad Social y su elevada deuda. Ajena a este escenario, la reforma de las pensiones sigue su hoja de ruta. La llegada de 2020 traerá un nuevo endurecimiento en los requisitos para acceder a la jubilación en cumplimiento de la ley de pensiones, que desde 2013 está obligando a trabajar más años y cobrar menos como fórmulas para sostener el sistema, que sigue luchando sin éxito para salir de los números rojos.

La norma retrasa progresivamente la edad de retiro hasta los 67 años en 2027. Así, quienes quieran jubilarse a lo largo del año próximo con el 100% de la pensión que les pudiera corresponder deberán tener ya cumplidos los 65 años y diez meses. Desde 2019 la edad de jubilación se ha incrementado dos meses cada año hasta 2027 (ver gráfico).

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