Terroristas se ensañaron contra un hogar en un sector rural de la comuna de Ercilla. Esto fue la tarde del domingo. No tuvieron compasión de indefensos caballos, los sacrificaron a balazos.

En este ataque también resultó herido un integrante del hogar, el hijo del dueño de la vivienda, es decir, por poco se les pasa la mano y el muerto pudo ser otro. Según los afectados directos y algunos vecinos, eran como 50 sujetos encapuchados y armados, quienes se presentaron en clara y salvaje actitud intimidatorio al pequeño predio, ubicado en el camino hacia el sector Nupangüe, donde dispararon en varias direcciones.

En total fueron dos caballos adultos muertos y un potrillo, sobre los cuales la familia lloraba desconsoladamente y lanzaba alaridos de impotencia y miedo. También hubo múltiples daños a la vivienda.

El desenfreno desmedido con el que se actuó en este reciente atentado, revela el perfil criminal y psicológico de estos grupos cuyos propósitos van más allá de lo territorial.

El grupo armado le advirtió a la familia que deben abandonar sus labores de campo y la zona en sí misma.

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