Pero no todo es desesperanza. Al menos desde la distancia, hay más optimismo que pesimismo, como reveló la mirada de varios constitucionalistas extranjeros que están mirando el proceso chileno.

Lo dijo el estadounidense Bruce Ackerman, eminencia del constitucionalismo mundial: Chile tiene el potencial de convertirse en un ejemplo para el mundo –y de paso desdramatizó el modelo político propuesto.

Pero pese a ello, como apunta Carlos Correa, la Convención está atrapada en su propio laberinto y “mayo puede ser su última oportunidad” para “ganarse el corazón del pueblo”. Porque, dice, sino logra “un relato convincente para las personas que nunca han votado, y para los escépticos, el asunto puede ponerse cuesta arriba”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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