El régimen socialista de Venezuela lleva dos años tratando de sacar del sistema judicial penal estadounidense a un empresario que según afirma estaba en una misión secreta con su aliado Irán cuando fue detenido con una orden de arresto estadounidense durante una parada rutinaria para repostar en África.

Pero la campaña para conseguir la liberación de Alex Saab Morán sufrió un revés cuando la Fiscalía de Estados Unidos presentó documentos que ponían en duda pruebas de la defensa que sustentan sus afirmaciones de que tiene inmunidad diplomática.

Saab había pedido que se desestimaran los cargos penales emitidos en Miami por lavado de dinero, pero la respuesta de la Fiscalía cuestionó el momento y la forma en la que el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, supuestamente nombró a Saab enviado especial del régimen.

Las autoridades estadounidenses presentaron una copia del supuesto pasaporte diplomático de Saab con una imagen y una firma que coinciden con un pasaporte no diplomático emitido casi dos años más tarde, lo que indica una posible “falsificación”, según la Fiscalía.

Además, los fiscales obtuvieron en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos una copia impresa de la Gaceta Oficial de Venezuela del 26 de abril de 2018 que contradice una versión electrónica de la misma edición especial, la número 6.373, presentada por la defensa y que supuestamente muestra el nombramiento de Saab como enviado especial en un decreto presidencial.