Desde el 17 de mayo que rige el Estado de excepción -decretado por el Presidente Gabriel Boric- en la Región de La Araucanía y en las provincias de Biobío y Arauco, en la Región del Biobío.

La medida tiene como fin de resguardar las rutas y carreteras de dichas zonas y el miércoles 1 de junio finaliza su vigencia. Sin embargo, según reveló La Tercera, tras la reunión de comité político de este lunes se anunciaría su prórroga por otros 15 días más.

La puesta en marcha del estado de excepción en la Macrozona Sur, no obstante, no ha estado exenta de cuestionamientos. Tras el homicidio de un trabajador forestal mapuche en Lumaco y del ataque con armas de fuego a una base de Carabineros en Quidico -hechos que se registraron la semana pasada-, surgió una presión oficialista y de oposición para ampliar la medida y que se lleve a cabo la utilización de todas las herramientas que provee en la zona.

Ante ese escenario, el exministro del Interior, Rodrigo Delgado, abordó esta mañana la implementación del estado de excepción por parte de la actual administración y la crisis de seguridad en el país.

“Esto de acotado me parece que tiene que ver más que nada con una sensibilidad política, en la cual obviamente la coalición gobernante se ve un poquito atada de manos”, señaló en diálogo con Radio Pauta.

A su juicio, el concepto de “acotado” y que su uso se limite a las rutas “es como si yo hubiese dicho ‘mira, para combatir el comercio ambulante ilegal en la Alameda voy a atacar solo la vereda norte”.

“¿Qué estoy diciendo con eso?, ¿qué le estoy diciendo a quienes yo quiero perseguir?, ¿qué le estoy diciendo a la gente la cual quiero proteger? Les estoy diciendo ‘bueno, la vereda sur va a quedar la embarrada, porque ahí no habrá nadie”, complementó.

En ese marco, precisó que el estado de excepción “debe continuar”, pero “con todas sus herramientas”, y apuntó a mejorar los mensajes y señales del gobierno.

“Una cosa es la acción, nadie le pide que resuelvan esto de la noche a la mañana, pero otra cosa son los mensajes”, señaló, y agregó que “yo no puedo partir diciendo que yo no creo en esto, pero vamos a hacerlo igual”.

“Cuando la ministra del Interior (Izkia Siches) dice de alguna forma que esto no sirve y lo está aplicando, yo creo que es una mala señal también, porque también es una mala señal para la gente que quiere vivir en paz, para el que quiere hacer daño y es una pésima señal además para las propias filas de las mismas instituciones policiales y de las Fuerzas Armadas que están trabajando en la zona”, agregó.

Asimismo, criticó el retiro de querellas por Ley de Seguridad del Estado, en el marco de los detenidos durante el estallido social, y el impulso de la ley de amnistía para delitos cometidos entre el 7 de octubre de 2019 y el 9 de diciembre de 2020.

“Si las prioridades son que voy a hacer un poco de vista gorda con la violencia, como lo hizo también cuando era parlamentario, en realidad el mensaje es confuso”, aseveró.

“El diálogo es un medio, no es un fin”

El exsecretario de Estado también abordó la disposición del actual gobierno al diálogo como un mecanismo para la resolución de conflictos y la restitución de tierras, uno de los focos del Ejecutivo -en el marco del plan Buen Vivir-. De hecho, este año se duplicará el presupuesto de la Conadi a $35 mil millones para la compra de tierras.

Al respecto, precisó que “esto no es estado de excepción o diálogo” y que “el diálogo es un medio, no es un fin”, por lo que se deben aplicar ambos.

“Cuando se habla de diálogo yo entiendo el diálogo como un medio, no como un fin, pero el diálogo tiene que llegar a algo, o con alguien, y eso es lo que yo siento que en estos casi tres meses de gobierno no se ha aclarado”, complementó.

“Se habló mucho de diálogo al principio, se sigue hablando, pero con quién. (…) Nosotros dialogamos con mucha gente, yo fui a la Macrozona Sur muchas veces, me senté con muchos actores, pero nunca me senté con un terrorista”, agregó.

Así, también enfatizó que “no solo entregar tierras va a resolver el conflicto” y que “hay mucha gente que se tienta en ver esto como que fuera una lista de supermercado y que dijera ‘mira, estas son las 10 recetas, los 10 productos que tenemos que tener en el carro, y después de eso estamos listos para poder solucionar el problema’”. “El problema es complejo, no es uno a uno”, precisó.

Consultado sobre si el Presidente Boric se ha demorado en visitar la zona, el exministro del Interior respondió que “sí”.

“El Presidente puede ir a la Macrozona Sur en distintos niveles o anillos. Si él siente que a lo mejor no está la seguridad para ir a un lugar que es más riesgoso, podría perfectamente ir a las capitales regionales y desde ahí poder dar algún mensaje, hacer algún tipo de anuncio, como lo hizo muchas veces el Presidente Piñera”, precisó.

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