La fortuna que acumuló el magnate y ex presidente Donald Trump a lo largo de sus 75 años, entre jugosas herencias y millonarios negocios inmobiliarios, quedaría empequeñecida ante el valor de su nuevo negocio, centrado en el mundo de las redes sociales y que ha recibido el espaldarazo de numerosos inversores en la bolsa.

El monto exacto de las cuentas de Trump, entre sus grandes activos y cuantiosas deudas, siempre estuvo rodeado de misterio. Según la revista Forbes, su fortuna asciende a USD 2.500 millones. Eso sería solo una fracción de lo que valdría Trump Media and Technology Group (TMTG), que sin haber salido al ruedo ya está valuada por los inversores en hasta USD 10.000 millones.

En octubre, Trump anunció el lanzamiento de TMTG y que su primer producto será la nueva red social “TRUTH Social”, buscando atender a los usuarios conservadores que quedaron molestos con Facebook y Twitter, redes que expulsaron al ex mandatario por la difusión de noticias falsas y su rol en el ataque al Capitolio. Según adelantó, su misión es la de “crear un rival al consorcio de medios progresistas y combatir a las compañías ‘Big Tech’ de Silicon Valley”. El potencial es claro: millones de seguidores republicanos que lo podrían acompañar en una nueva plataforma.

Si bien todavía no pueden comprarse acciones de Trump Media, la firma se asoció con Digital World Acquisition Corp, una empresa conocida como una SPAC. Significa de entidades con un propósito adquisitivo especial, conocidas como firmas de “cheque en blanco”, y sirven como vehículos financieros para poder operar en la bolsa. La noticia de la fusión hizo que el valor de las acciones se disparen de 10 a 60 dólares, con picos mucho más altos. Las transacciones con los títulos de la empresa fueron tan intensas y los vaivenes de precios tan pronunciados que fueron suspendidas temporalmente al menos 12 veces en esa jornada.

Según el cálculo de Forbes, si las acciones se mantienen en 60 dólares, los accionistas de esta SPAC se quedarán con una participación estimada en 2.200 millones de dólares. A su vez, otro grupo de inversores vinculados se quedarían con otros USD 300 millones. Por su parte, los propietarios de la empresa recibirían unas 86 millones de acciones, valuadas por 5.100 millones de dólares. Forbes agrega que si las acciones se mantienen por encima de los 30 dólares en los 45 días posteriores a la fusión, los propietarios recibirán otras 40 millones de acciones, tasadas (si la cotización se mantiene) en USD 2.400 millones.

Todo ello suma 10.000 millones de dólares, el cuádruple del valor de la fortuna de Trump.

“Trump y sus compañeros accionistas podrían salir con un pago realmente grande”, dijo Jay Ritter, un profesor de la Universidad de Florida que se especializa en las ofertas públicas iniciales, aunque advirtió que las acciones podrían caer. “En algún momento la empresa necesita producir beneficios y, dada la naturaleza competitiva de la industria de los medios de comunicación, eso podría ser un tramo”.

La valoración actual está lejos de ser segura. Ritter advirtió que si se emiten las acciones de bonificación de Trump, éstas diluirían a los accionistas existentes, lo que pesaría sobre el precio de las acciones. Además, sea cual sea la participación de Trump en la nueva empresa (en la que figura como presidente), no podrá vender sus acciones de inmediato. Una cláusula de “bloqueo” que figura en la solicitud dice que no podrá venderlas hasta al menos cinco meses después de la fusión.

La inestabilidad de las acciones de Digital World es un recordatorio para los inversores de los riesgos de invertir en SPAC, empresas cuyas acciones tienen un historial de subidas y bajadas.

Incluso con la nueva presentación de octubre, los inversores siguen sin saber casi nada de la nueva empresa de Trump. Ha dado pocos detalles sobre quién dirigirá exactamente las operaciones diarias y ninguna cifra financiera. En noviembre, hubo una etapa de pruebas y en cuestión de horas algunos usuarios se habían creado cuentas con los nombres de Donald Trump y del ex vicepresidente Mike Pence y compartieron contenidos soeces, antes de que la plataforma sea dada de baja hasta un futuro lanzamiento.

También, hay un antecedente poco favorable para las redes conservadoras. Cuando Trump fue vetado de las plataformas más grandes, una parte de sus seguidores se volcaron a la red Parler (que no prohíbe los mensajes de odio ni las noticias falsas), pero fue vetada por Google, Apple y Amazon.

Ritter, experto en salidas a bolsa, dijo que la valoración de la empresa de Trump es notable dado que la compañía ha divulgado tan poco y prácticamente no tiene activos. “Pero es obvio que tiene una gran marca que potencialmente vale miles de millones de dólares”, dijo.

Los documentos de la empresa también reconocen la “naturaleza controvertida” de una empresa asociada a Trump y su familia. Y dice que está tomando medidas en caso de que Trump se presente de nuevo a la presidencia. Dice que la nueva empresa está estructurando la “propiedad y la posición” de Trump de manera que se elimine la necesidad de cambios disruptivos en caso de que Trump decida presentarse a un cargo público o sea condenado por un delito grave.

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