Y mientras los populismos nacionalistas y autoritarios crecen, en Chile, según Óscar Guillermo Garretón, la izquierda atraviesa la mayor crisis de su historia.

Una, dice, que debido a “la ausencia de violaciones masivas a los derechos humanos”, oculta su gravedad. La de 1973, con el golpe, “tuvo tiempo de procesar el shock de la derrota”.

En cambio, agrega, la derrota de ahora “se da en el gobierno y en democracia”. “No hay generales o un Piñera a quien endosarles las culpas”, apunta. Esta vez la responsabilidad es propia.

Y frente a eso, agrega, frente a los resultados de un plebiscito “que terminó por darle un mazazo que no soñaron ellos, ni el país, ni el mundo”, sólo queda “buscar acuerdos más amplios que le den gobernabilidad al país”. Un cambio necesario.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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