Eso, lo de ser un lastre, se explica por el desplome de la aprobación presidencial. Una caída de 15 puntos de popularidad en menos de dos meses “que no tiene precedente en la historia reciente de Chile”, como apunta Carlos Meléndez, para quien el país “atraviesa una ola de descontento social movilizado que ningún político ha podido surfear”. Nada de volver a la “normalidad” pre estallido y pre pandemia, agrega. Chile como decía Cayetana Álvarez de Toledo –y no solo ella- dejó de ser un modelo. El problema agrega Meléndez es que “queda la duda de si el Presidente Boric es consciente que tiene… (que) gobernar un país que por ahora se conduce haca un limbo entre un modelo neoliberal y una socialdemocracia de fantasía”. Nada de paraíso, sólo purgatorio.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

/gap