El Rally Dakar reúne cada año a los mejores pilotos de rally del orbe, pero también a multimillonarios que, atraídos por la motivación de correr la carrera de este tipo más dura del mundo, gastan parte de su fortuna en cumplir ese desafío.

Algunos lo hacen por mero capricho, otros por su afición a los deportes tuercas y con la firme intención de labrarse una carrera paralela al mundo de los negocios.

En cualquiera de los casos, inscribirse para correr el Dakar exige un alto presupuesto, que puede llegar hasta casi el medio millón de dólares si se hace en la categoría de camiones, pues además de la inscripción del vehículo también hay que llevar repuestos, mecánicos y vehículos de asistencia, lo que encarece mucho esta carrera.

Al Rajhi, con inversiones variadas

Probablemente el piloto del Dakar más millonario sea Yazeed Al Rajhi, miembro de una de las familias más poderosas de Arabia Saudita, propietaria del Banco Al Rajhi, uno de los más grandes de Medio Oriente, entre otros negocios.

La fortuna del patriarca de la familia, Sulaiman Al Rajhi, está calculada en unos US$2.100 millones, según Forbes. El propio Yazeed Al Rajhi dirige una empresa familiar de inversiones en los rubros inmobiliarios y energéticos, cuyo capital es alrededor de US$1.300 millones.

Al Attiyah y Al Qassimi, familias reales

Nasser Al Attiyah tampoco se queda atrás. El doble campeón del Dakar es medallista olímpico en tiro y jeque. Pertenece a una de las familias más ricas de Qatar. Es que este corredor es primo hermano del actual Emir de ese país, Tamim Al Zani, cuya fortuna está estimada en unos US$2.400 millones.

En la misma línea está Kalid Al Qassimi, miembro de la familia real de los Emiratos Árabes Unidos, con una fortuna personal estimada en US$82 millones.

Un caso también similar es el del saudí Yasir Seaidan, hijo del dueño de una importante empresa con más de 80 años de tradición en el sector inmobiliario.

Orlando Terranova: Publicidad y medios

Otro corredor que proviene del mundo empresarial es el argentino Orlando Terranova. Su familia posee el Grupo Terranova, un grupo empresarial que concentra el medio MDZ Online y la empresa de publicidad Sarmiento, una de las más importantes del país, y que maneja gran cantidad de carteles publicitarios en vías públicas.

Koolen, el hombre de Booking Otro habitual del Rally Dakar es el holandés Kees Koolen, fundador del portal de viajes Booking, cuya fortuna en 2013 estaba calculada en mas de US$127 millones.

Desde Holanda también participa Erik Van Loon a bordo de un Toyota Hilux de la estructura de Overdrive, cuyo costo de arriendo se estima en alrededor de US$800.000. El empresario encabeza el Grupo Van Loon, especializado en el rubro de alimentación, cuyo volumen de negocios durante el 2017 rozó los US$667 millones aproximadamente.

También con un Toyota Hilux arrendado corre su compatriota Maik Willems, propietario de una cadena de hoteles con 34 establecimientos y más de 3.000 camas repartidas entre Alemania y Holanda.

Desde hoteleros hasta médicos

Sin ser herederos de grandes fortunas o de grupos empresariales, también hay emprendedores que cuentan con exitosos negocios de menor cuantía, pero con los suficientes réditos como para permitirse correr el rally más duro del mundo.

Es el caso por ejemplo del sudafricano Wessel Bosman, dueño de la única estación de esquí con hotel incluido en África, ubicada, en Lesoto. “Sí, el Dakar para mí son una vacaciones caras”, comenta.

Otros empresarios que también están corriendo la actual edición del rally son los brasileños Lincoln Berrocal y Reinaldo Varela, propietarios de una joyería y una cadena de restaurantes.

También el argentino Omar Gandara, que dirige una clínica; el holandés Peter Van Merksteijn, propietario de una empresa de fabricación de estructuras de acero para construcción; o el francés Philippe Boutron, empresario y Presidente del club de fútbol Orleans.

/psg