Desde que se comenzaron a aplicar las vacunas contra el virus Sars-CoV-2 y se estudió la inmunidad que generaban en los inoculados, se observó la necesidad de aplicar una dosis de refuerzo al esquema original para potenciar la protección y reducir la posibilidad de enfermar gravemente y morir de Covid-19. ¿Por qué? Porque con el paso de los meses, la cantidad de anticuerpos neutralizantes, esas células del sistema inmune que en caso de contacto con el virus deben reconocerlo y evitar que se replique, disminuyen.

Hoy, la recomendación de una dosis de refuerzo es para todas las vacunas: Sinovac, Pfizer/BioNTech, Oxford/Astrazeneca, Cansino, Johnson & Johnson/Janssen, todas las vacunas que se están utilizando hoy en el país.

Con qué vacuna reforzar también ha sido motivo de investigación. Desde agosto, el grupo de investigadores de la Universidad Católica y el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), el mismo que realiza los estudios científico-clínicos en Chile de la vacuna Coronavac del laboratorio chino Sinovac, está estudiando qué ocurre con los pacientes que reciben como dosis de refuerzo, una tercera dosis de esta misma vacuna.

Hoy, estos investigadores ya tienen los primeros datos de inmunidad que permiten tener información. Esta semana publicaron un estudio (sin revisión de pares) como pre print en el sitio MedRvix.org, que muestra que quienes han recibido una tercera dosis de Sinovac logran elevar en 12 veces (en promedio) la cantidad de anticuerpos neutralizantes en comparación con lo que tenían a los cinco meses de la segunda dosis.

En este estudio se analizaron 77 personas que recibieron dosis de refuerzo de Sinovac, que para efectos de medición fueron separados en dos grupos por edad, de 18 y 59 y los mayores de 60 años. En términos generales, se observó que a la cuarta semana del refuerzo, se alcanzan mayores niveles de anticuerpos neutralizantes que a las 2 y 4 semanas después de la segunda dosis, lo que significa que el refuerzo amplifica significativamente la respuesta obtenida después de la segunda dosis.

Según indica la publicación, en el grupo total, la presencia de anticuerpos neutralizantes aumentó 12 veces en comparación con los anticuerpos encontrados a los 5 meses de la segunda dosis (de 39 a 499). Si se considera solo los vacunados entre los 18 y 59 años, los anticuerpos neutralizantes aumentaron hasta 18 veces en la cuarta semana tras la dosis de refuerzo (de 48,9 a 918,8) y más de cuatro veces que a las cuatro semanas después de la segunda dosis. En la población mayor de 60 años, los anticuerpos neutralizantes aumentaron 9 veces en la cuarta semana tras la dosis de refuerzo (de 32,4 a 300,5) y casi tres veces que a las cuatro semanas después de la segunda dosis. Estas son cifras preliminares y es importante tener en cuenta que en la medida que se vayan analizando más sujetos, estos números podrían variar, advierten los investigadores.

Alexis Kalergis, académico de la Universidad Católica, director del IMII y director del ensayo clínico con la vacuna de Sinovac que se realiza en el país, señala que estos “resultados muestran a la fecha que la aplicación de una dosis de refuerzo con CoronaVac produce un importante incremento de componentes inmunes requeridos para combatir al SARS-CoV-2, tales como anticuerpos neutralizantes y linfocitos T.

Además, agrega, CoronoVac es una vacuna que ha demostrado un muy buen perfil de seguridad en población adultos, adultos mayores y población pediátrica, además de ser una vacuna que se almacena en un refrigerador, por lo que puede ser distribuida fácilmente a múltiples regiones de nuestro país. “Por lo tanto, el uso de una dosis de refuerzo con CoronaVac es recomendable, considerando justamente su disponibilidad y sus condiciones de almacenamiento. Además, los estudios en Chile y otros países, avalan su seguridad, inmunogenicidad, eficacia y efectividad poblacional”, indica.

Inmunidad de memoria

No solo los anticuerpos neutralizantes se evaluaron en este estudio, también se midió la presencia de otras células del sistema inmune como los linfocitos T CD4+ en las que se observó un aumento significativo. ¿Qué significa esto?

“Los Linfocitos T CD4+ son células que coordinan múltiples componentes de la respuesta inmune, tanto de células T CD8+, como humorales. Son claves además para la memoria inmunológica. Por lo tanto, el incremento de Linfocitos T CD4+ específicos contra SARS-CoV-2 significa que tras la vacunación de refuerzo estas células proliferaron y la generación de componentes de la respuesta inmune, cuando ocurra una exposición al virus infeccioso, se incrementará rápidamente a través de anticuerpos y células específicas que prevendrán la infección viral y eliminarán no virus que escaparon a los anticuerpos y lograron infectar a una célula”, explica el doctor Pablo González, también investigador del IMII, académico de la UC y director Ejecutivo del estudio Sinovac,

En otras palabras, este aumento en el número de linfocitos T CD4+ sugiere que se ha establecido una respuesta de memoria inmune específica para este virus. En términos de cifras y en la medida en que se estudien más personas, estos números podrían varían.

Otra medición a la que hace mención el estudio es la presencia de de IFN-y (Interferón y). Según explica la doctora Susan Bueno, investigadora del IMII, académica de la UC y directora científica de esta investigación, “este resultado nos demuestra que las vacunaciones anteriores promovieron la expansión de linfocitos T capaces de secretar esta importante molécula antiviral, que se mantienen en el tiempo. De hecho, vemos que a los 6 meses después de la segunda dosis estos niveles se mantienen, a diferencia de lo observado para los anticuerpos neutralizantes, que bajan”. Ahora, después de esta tercera dosis, estos niveles no incrementan adicionalmente, lo que nos indica que la respuesta de producción de IFN-y se mantiene estable.

Todos estos datos relacionados con la inmunidad, se deben seguir estudiando en un mayor número de personas para confirmarlos.

Reconocimiento

Aumento de células CD8+, AIM y células T fueron también detectadas. En términos sencillos, dice el doctor Kalergis, estos son linfocitos que expresan en su superficie marcadores de activación cuando se exponen a antígenos del virus. “Estos linfocitos T CD8+ AIM+ podrían contribuir al reconocimiento y eliminación de las células infectadas con SARS-CoV-2. Nuestros resultados anteriores mostraron que dos y cuatro semanas después de la segunda dosis no se observada un aumento marcado de estas células circulando en los sujetos vacunados con CoronaVac, sin embargo, después de la dosis de refuerzo, se observa un incremento significativo, indicando que este refuerzo promueve la proliferación y un aumento de estas células inducidas por las vacunaciones anteriores. Este es un resultado positivo, pues estas células son fundamentales para eliminar rápidamente aquellas células infectadas por el virus”, indica.

En el estudio pediátrico, que está realizando este grupo de investigadores también están midiendo los anticuerpos que con la vacuna se desarrollan contra el virus y específicamente contra la proteína Spike (S) en saliva y anticuerpos neutralizantes en suero. “Observamos en la población adolescente la aparición de anticuerpos anti-Spike a las dos semanas después de la segunda dosis y un importante incremento de anticuerpos neutralizantes a las 4 semanas después de la segunda dosis. Estamos iniciando también la evaluación de linfocitos T y esperamos obtener resultados en las próximas semanas”, adelanta Bueno.

“Hasta ahora hemos evidenciado que en saliva los rangos de incremento en la población pediátrica es equivalente a lo observado para adultos en suero a las dos semanas después de la segunda dosis (cerca de 4 veces), respecto a los valores obtenidos al momento de la segunda dosis. En plasma de los sujetos pediátrico hemos observado un incremento mayor de los niveles de anticuerpos en adolescentes a las 4 semanas después de la segunda dosis (12 a 18 veces) respecto a la muestra obtenida previo a la primera dosis de vacunación. Estos resultados preliminares son superiores a los obtenidos en el estudio en adultos, en donde el incremento de la producción de anticuerpos neutralizantes es de 8 a 10 veces respecto a la muestra previa a la primera dosis de vacunación. Es importante tener en cuenta que en la medida que se vayan analizando más sujetos, estos números podrían variar”, señala Kalergis.

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