Durante 2019, 2020 y 2021, Chile ha sido un testigo privilegiado de una seguidilla de eventos astronómicos. Eclipse solar, eclipse lunar, oposición y conjunción lunar y planetarias, lluvia de estrellas y meteoros, son algunos de ellos.

Y cuando quedan menos de dos meses para culminar este año, aún quedan dos grandes fenómenos, dos eclipses que serán visibles en Chile. Uno, un eclipse lunar parcial, desde territorio continental e insular, mientras que el otro, un eclipse solar total, desde la Antártica (4 de diciembre).

El más próximo será el eclipse lunar, el que se desarrollará el viernes 19 de noviembre, se trata del último eclipse de Luna de 2021. El evento astronómico si bien será parcial, alcanzará una cobertura entre 97% y 98%. Se trata de la antesala del próximo eclipse total de Sol, finalizando la temporada de eclipses 2021.

José Maza, astrónomo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, explica que el eclipse será visible en cualquier parte de Chile. “Empezará a las 3 de la mañana con dos minutos, aunque cuando la Luna entra en la umbra (4.19 de la madrugada) el eclipse será visible realmente, con la sombra dura de la Tierra”.

A las 6.04 am, la Luna estará casi totalmente eclipsada para Santiago, lugar donde ocurre el máximo punto del eclipse, cuando la Luna está en el horizonte. “Luego sale de la umbra a las 7.45 am y el eclipse se acaba totalmente a las 9.03 am, es decir, desde Chile continental vamos a ver el comienzo del eclipse, la entrada en la umbra, y prácticamente el momento de su máximo. La segunda parte del eclipse no la veremos, solamente se podrá desde Isla de Pascua”, añade Maza.

Se trata de un gran espectáculo, ya que será posible ver el característico color rojo de los eclipses lunares, conocidos como Luna de sangre. Juan Carlos Beamin, coordinador científico del Centro de Comunicación de las Ciencias de la Universidad Autónoma, señala que “estamos entrando en la segunda temporada de eclipses de 2021”.

La fase parcial del eclipse “es cuando podemos comenzar a ver de forma más evidente la sombra de la Tierra proyectada en la Luna, a partir de ahí y hasta el amanecer, se podrá ver cómo se oscurece poco a poco la Luna y cómo queda de su color característico”, explica Beamin.

Maza, Premio Nacional de Ciencias Exactas 1999, recuerda que cuando aún no habíamos visitado la Luna, “los eclipses se utilizaban para ver cómo bajaba la temperatura en el suelo lunar a medida que entraba en la sombra, entre otros. Tenía más valor antes. Actualmente no creo que los observatorios del norte estén demasiado preocupados del eclipse del 19 de noviembre”.

Sin embargo, Beamin dice que en este tipo de eventos, los astrónomos aún pueden aprender un poco más sobre los elementos y propiedades que cubren a nuestro satélite, “que es una especie de polvo que recibe el nombre de regolito. Durante un eclipse lunar la temperatura cambia drásticamente. Es como pasar de un horno a un refrigerador en unas horas. Dependiendo de los cambios que se observen podemos saber más sobre las propiedades en distintas regiones lunares”.

La recomendación es levantarse temprano este día, “y buscar un lugar alto, especialmente quienes vivan en un valle como Santiago, preferentemente hacia el este, pues la Luna estará muy cerca del horizonte, y casi ocultándose en el poniente”, agrega Beamin.

Conjunciones lunares: Venus, Júpiter y Saturno

Maza señala que todos los años se producen dos eclipses de Sol y dos de Luna, “en algunas ocasiones, incluso pueden haber tres eclipses en un período y dos en el otro. Todos los años hay mínimo cuatro, y en ocasiones muy especiales, porque hay eclipses en enero, a mediados de año y en diciembre, podría haber siete, que es el máximo total. Siete, cinco o cuatro, pero cuatro es lo más corriente”.

Además de América, el eclipse será visible en el oeste de Europa, en el Océano Pacífico, Oceanía y Asia. El mejor lugar para verlo es Isla de Pascua, aclara Beamin, “pero será visible en todo el territorio nacional, aunque se verá ligeramente mejor en la zona norte, pues la Luna estará un poco más alta al momento de máxima cobertura”.

Beamin explica que los eclipses podemos predecirlos con exactitud desde hace muchos años, lo que no es común es que dos eclipses solares ocurran en el mismo lugar de la Tierra, “pero Chile es un país muy largo y eso ayuda a que podamos verlos un poco más seguido que países más pequeños como Uruguay o Ecuador”.

Previo al eclipse lunar, se han producido otros eventos astronómicos vinculados a la Luna durante noviembre. Primero, una conjunción entre la Luna y Venus, ocurrida la noche del domingo y lunes, en el cielo de Ceuta. Ambos son considerados los dos cuerpos celestes más brillantes después del Sol, y se encuentran a 1,1° en su momento de mayor cercanía.

Además será posible ver a Saturno y Júpiter, el primero desde esta noche y hasta el jueves, el segundo desde mañana. Ambos en conjunción con la Luna. Tras la puesta de Sol, formarán una fila junto a Venus y la Luna, que se encuentra en su fase creciente. Este fenómeno es conocido como conjunción planetaria.

Beamin cree que las conjunciones lunares son interesantes de observar, “en particular de la Luna con Venus, Júpiter o Marte, cuando están cerca, puesto que se ven muy brillantes. Son momentos ideales para disfrutar del cielo y dejarnos maravillar por las funciones gratuitas que nos da la naturaleza de vez en cuando”.

Aunque aclara que “estas conjunciones se producen muchas veces durante el año, por ejemplo, este miércoles la Luna estará entre Saturno y Júpiter, y el jueves más cerca aún de Júpiter, por lo que tendremos dos días seguidos de lo que llamamos conjunciones”, agrega el astrónomo de la U. Autónoma.

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