Durante los años 90 el término ‘beeper’ o ‘bíper’ se hizo común en todo el mundo, ya que era una de las formas de comunicación más exitosas de la época con la que se podían recibir mensajes numéricos o alfanuméricos en tiempos reales; muy similares a los SMS (mensajes de texto) incluidos hoy en día en los teléfonos móviles.

Ahora bien, 30 años después, la NASA ha vuelto a involucrar este término en medio de la cultura espacial, aunque con un pequeño cambio en una de sus letras. De esta forma, el VIPER, también conocido como VIPER Moon, se ha tomado las páginas y titulares de los principales medios de comunicación en el mundo.

De acuerdo con la NASA, este nuevo rover se entregará a la superficie de la Luna a fines de 2023 en el marco del programa Artemis” con el fin de “comenzar su búsqueda de hielo de agua en los polos” en el satélite natural de la Tierra; y este 20 de septiembre se reveló el sitio exacto en el que alunizará.

“¡Hemos seleccionado el lugar de aterrizaje de nuestro rover VIPER Moon! VIPER aterrizará cerca del cráter Nobile en el Polo Sur de la Luna en 2023. Allí, durante su misión de 100 días, el rover buscará agua y otros recursos”, indicó la NASA por medio de la cuenta oficial de Twitter de su misión Artemis.

El VIPER, acrónimo de Volatiles Investigating Polar Exploration Rover (Rover de exploración polar de investigación de volátiles, en español), tendrá el tamaño de un carro de golf y contará con todo un equipo de instrumentos científicos, así como de un taladro con el que se intentará perforar la superficie de la luna en busca de fuentes hídricas que puedan existir bajo esta.

“Los científicos y los operadores de la misión aprovecharán las comunicaciones Tierra-Luna casi en tiempo real y trabajarán juntos para conducir el rover a lo largo de una región inexplorada del Polo Sur de la Luna”, añadió la NASA.

Y es que, más allá de establecer si existió o no vida en la Luna (tal como lo hacen los rover en Marte), la iniciativa VIPER busca detectar zonas húmedas que garanticen la obtención de agua por parte de un grupo de astronautas que la NASA prevé enviar en 2024.

“La clave para vivir en la Luna es el agua, lo mismo que aquí en la Tierra”, explicó Daniel Andrews, gerente de proyecto de la misión VIPER y director de ingeniería en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley.

Por su parte, Anthony Colaprete, científico del proyecto VIPER, indicó que la importancia de este rover lunar es que “dirá qué lugares tienen las concentraciones más altas y a que profundidad debajo de la superficie se debe ir para obtener acceso al agua”.

“Es increíblemente emocionante tener un rover yendo al nuevo y único entorno del Polo Sur para descubrir exactamente dónde podemos cosechar esa agua”, añadió Colaprete.

De esta forma, según expresó la NASA por medio de un comunicado, se busca establecer de forma segura y confiable si se puede o no ejecutar lo que el ser humano ha pensado y planeado durante varias décadas: el establecimiento de colonias que permitan la vida de las personas en la Luna.

“Desde la confirmación del hielo de agua lunar hace diez años (2009), la pregunta ahora es si la Luna realmente podría contener la cantidad de recursos que necesitamos para vivir fuera de nuestro planeta. Este vehículo móvil nos ayudará a responder a las muchas preguntas que tenemos sobre dónde está el agua y cuánta hay para poderla usar”, indicó la Agencia Espacial Norteamericana por medio de un documento oficial expedido en 2019.

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