El presidente Sebastián Piñera, nuevamente se encuentra en el ojo del huracán, tras revelarse que junto a Carlos Alberto Délano, cerraron el acuerdo de compraventa por Minera Domingo en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes.

En una investigación realizada por Francisca Skoknic (LaBot) y Alberto Arellano, ambos periodistas de Ciper y académicos de la Universidad Diego Portales, se logró llegar a detalles inéditos de las operaciones ‘Offshore’ de Piñera y Délano. El presidente de Chile, junto con Carlos Alberto Délano, ex presidente de Penta, y procesado por el caso de corrupción en el que el grupo se vio involucrado en 2015

En medio de la investigación realizada sobre los “Papeles de Pandora” o Pandora Papers, trabajo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que tuvo a LaBot y a CIPER a cargo de la investigación en nuestro país, se pudo esclarecer el vínculo del mandatario chileno y el ex empresario, especialmente en la compraventa de la participación del presidente en Minera Dominga.

Fue en el año 2010, cuando Piñera decidió vendcr su participación, al igual que el resto de los socios de Minera Dominga, a Carlos Délano. En ese entonces, Piñera ya era presidente de Chile. Piñera y su familia, ostentaban el 33% de la propiedad del proyecto minero hasta diciembre de 2010, cuando Carlos Alberto Délano compró el paquete accionario por 152 millones de dólares en total.

Esta operación se llevó a cabo en dos lugares: en una notaría en Chile y en las Islas Vírgenes Británicas. En Chile, se movieron 14 millones de dólares y en el paraíso fiscal 138 millones de dólares. Se acordó que el pago se realizaría en tres cuotas: el 10 de diciembre se debían abonar 106,8 millones de dólares, el 18 de enero otros 21 millones de dólares, y el saldo restante, debía estar pagado al 31 de diciembre de 2011.

Lo controversial de último pago, es que sólo podía hacerse con una condición: que el Estado chileno no declarara como ‘reserva natural’, la zona donde se quería desarrollar el proyecto. Cuando Piñera era presidente de Chile en ese entonces, confirmó que la termoeléctrica Barrancones, de la franco-belga Suez, que se iba a ubicar en la comuna de La Higuera (mismo lugar donde se construiría minera Dominga).

“He acordado con Suez cambiar la ubicación de la central termoeléctrica Barrancones, de forma tal de alejarla del sector de Punta Choros, Isla Damas e Isla Gaviota y proteger ese santuario de la naturaleza”, señaló el presidente.

Tras esto, se descubrió que el mandatario chileno estaba detrás de Dominga casi un año después, por lo que la Cámara de Diputados abrió una comisión investigadora que dejaba al presidente en un complicado panorama. “Se puede presumir al menos, que el presidente buscó beneficiar a minera Dominga en agosto de 2010, cuando de manera arbitraria y saltándose la institucionalidad ambiental canceló la construcción de la central termoeléctrica Barrancones en la comuna de La Higuera”.

Una arista que recién se abre en el Pandora Papers, que gracias a investigación de Francisca Skoknic (LaBot) y Alberto Arellano, tiene en la mira a varios empresarios.

Revisa la investigación completa aquí.

/psg