Cinco semanas han pasado desde que Gabriel Boric se instaló en La Moneda. Sin embargo, Plaza Pública Cadem reveló este domingo que la desaprobación a su figura es mayor a su valoración positiva.

De acuerdo con el sondeo, 50% de los encuestados lo reprueba, un aumento de 9 puntos en una semana y de 30 puntos desde el 18 de marzo cuando comenzó a medirse su gestión. Mientras que su aprobación presentó una disminución de 4 puntos y quedó en 40%.

La conocida «luna de miel» de los primeros 100 días de instalación del gobierno no se concretó y ya se habla de una crisis de popularidad. En el Podcast Electoral de El Líbero el exdiputado y analista político, Pepe Auth analiza por qué la desilusión llegó tan pronto, en especial cuando en un tiempo se habló de la «boricmanía».

«Los liderazgos que se construyen muy rápido se desmoronan con la misma rapidez», advierte.

Para Auth, hay que «poner el foco sobre qué cosas están irritando a los chilenos». Y advierte que es un gobierno «bien paradojal» porque «iba a ser un gobierno que iba a emprender reformas estructurales y resulta que parece un gobierno sin agenda». Añade que las ideas que pudiera emprender «no tienen por dónde fructificar porque están muy alejadas del sentido común y, luego, no tienen tampoco mayoría (…). Su coalición está muy, pero muy lejos de haber fraguado y gobernar sin una coalición consolidada es extremadamente difícil. Casi imposible diría yo».

Disminuir la desaprobación: ¿correr al centro?

Ahora bien, respecto a los eventuales reajustes para superar la crisis de popularidad y disminuir la desaprobación, el exparlamentario enfatiza: «La pregunta no es si te vas a la izquierda o al centro. Sino si te vas hacia los problemas de la gente o hacia los problemas de tu tribu. Esa es la diferencia entre el éxito y el fracaso».

En esta línea, enumera que los problemas que releva la opinión pública guardan relación con la seguridad pública, pensiones, inflación e inmigración. Es por eso que señala que la agenda del gobierno debe estar centrada en esos cuatro puntos. No obstante, la falta de unidad de propósito y de una comunicación clara, opina, que son parte de las razones que podrían provocar su desaprobación.

«Primero, no tiene unidad interna y, segundo, si tuviera unidad interna, esa unidad de una manera está muy alejada del sentido común mayoritario instalado en Chile. Eso le está pasando la cuenta porque las señales iniciales van muy en el sentido contrario al elevamiento que hace la opinión pública de cuáles son sus principales problemas», explica.

Errores de lectura: una razón de la crisis

Auth suma a esto una lectura errónea del escenario a nivel país. «¿Por qué les ha ido mal a los últimos dos gobiernos? Porque leyeron sus triunfos efímeros y de segunda vuelta como una especie de viraje de la sociedad. Bachelet y los suyos lo leyeron como si hubiera habido un viraje a la izquierda de la sociedad chilena y luego la sociedad se resistió a sus reformas. Piñera creyó que el país había virado hacía la derecha, y mira por donde cayó, y ahora lo mismo. No había por dónde leer que el país había virado a la izquierda», afirma.

En esa línea, apunta que el país no ha virado. «Son los mismos valores, la misma cultura, las mismas tradiciones. Yo creo que eso les está pasando la cuenta y, por lo tanto, no tiene ninguna opción de amigarse con Jadue«.

Por Francisca Escalona para El Líbero

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