Este miércoles la Convención Constitucional puso fin a 200 años de historia al aprobar por 104 votos a favor el fin Senado del Congreso Nacional, iniciativa que pasó al borrador del proyecto de nueva Constitución y que tendrá que ser aprobado en un plebiscito de salida el próximo 4 de septiembre.

Así, con un solo voto más de los necesarios para aprobar una norma (dos tercios), se estableció la creación de la Cámara de las Regiones, órgano que reemplazaría a la actual Cámara Alta.

En concreto, este artículo plantea que el órgano es “deliberativo, paritario y plurinacional de representación regional” y que está “encargado de concurrir a la formación de las leyes de acuerdo regional y de ejercer las demás facultades encomendadas por esta Constitución”. Además, especifica que “sus integrantes se denominarán representantes regionales”.

¿Cuáles son las razones de quienes defienden el fin del Senado? La respuesta de los colectivos del Frente Amplio, la Coordinadora Plurinacional, Chile Digno, entre otros-, son variadas y salieron a la luz durante la deliberación en el pleno, previo a la votación.

Uno de los argumentos más repetidos es que con la nueva cámara se terminarán los bloques de iniciativas y se pone fin a una cámara con privilegios.

El convencional Jaime Bassa (FA), por ejemplo, aseguró que con esta propuesta nueva se establece “un Congreso representativo y eficaz, junto con un procedimiento legislativo democrático permitirán que la ley sea una genuina expresión de la voluntad popular. Esta propuesta derriba brechas de exclusión de la ciudadanía, que por décadas han alejado a las personas del ejercicio del poder formal. Esperamos que esta propuesta permita generar las condiciones para que el pueblo ejerza sus derechos de manera soberana”.

Por su parte, el convencional Marcos Barraza (Chile Digno) argumentó: “La arquitectura propuesta en este sistema político busca superar el status quo” y “dejar atrás la corrupción y los privilegios de las elite y de los grupos económicos que se niegan a abrirles espacios al pueblo”.

Además, a través de sus redes sociales, en relación al fin del Senado, Barraza sostuvo: “La derecha habla del ‘contrapeso político’ ante la eliminación del Senado. Les recuerdo que por 17 años gobernaron sin Congreso, sin oposición, sin prensa libre, a punta de fusil, asesinatos, torturas y desaparecidos. Ahora quieren mantener a las elites y las desigualdades”.

Dentro de los grupos independientes de la Convención, también es común la idea de eliminar el Senado. Por ejemplo, la convencional Alondra Carrillo (Movimientos Sociales) celebró que la propuesta que ella apoyó dentro de la comisión tiene como objetivo “legislar y debatir sin clausuras”. Ella sostuvo: “(La propuesta se trata de) un bicameralismo efectivamente asimétrico, con un Parlamento que de ahora en más será paritario y con representación de escaños reservados de pueblos originarios, de todos ellos, y donde se regula al fin el financiamiento electoral, en campañas donde la cancha nunca ha estado pareja para quienes no son financiados por el gran empresariado”.

En una línea similar, la convencional Francisca Arauna (Pueblo Constituyente) justificó la existencia de la Cámara de las Regiones al explicar que daría inicio a un “sistema que permite que no existan bloqueos legislativos, limitando en este caso a la cámara territorial sus facultades a ámbitos de legislación mucho más particulares”.

No obstante, desde los sectores que defienden la existencia del Senado -principalmente de derecha-, refutan este argumento y señalan que no existe evidencia sobre este “bloqueo”, además de defender el carácter de contrapeso de la segunda cámara.

Además, Arauna sostuvo: “Se pone fin a una institución que tenía una remuneración de siete millones mensuales durante ocho años, que son casi mil millones de pesos. Me parece que ahorramos y me imagino que al sector que tanto le importa en qué se ocupan los dineros públicos de las personas van a aprobar esta iniciativa. Los senadores que existían en mi distrito, no puedo hablar de los de ahora, jamás tuvieron ese componente territorial que hoy tendrán los integrantes de la cámara territorial”.

De defender a poner fin

Dentro de quienes participaron del acuerdo por un presidencialismo atenuado y un bicameralismo asimétrico -todos dentro de la comisión de Sistema Político a excepción de la derecha, el Colectivo del Apruebo y Renato Garín (IND)-, hay quienes anteriormente defendieron la existencia del Senado. Sin embargo, en las últimas semanas han volcado hacia la propuesta de la Cámara de las Regiones, la que necesariamente implica el fin de la actual Cámara Alta.

Uno de ellos es Guillermo Namor (Independientes No Neutrales), quien durante su intervención previa a las votaciones de ayer, justificó la eliminación del Senado apuntando a que ha contribuido a que exista un bloqueo entre cámaras para que avancen ciertos proyectos de ley y, por lo mismo, defiende la creación de la Cámara Regional.

“Es una cámara que permite distinguir claramente la representación territorial o regional de la representación política proporcional y donde sus integrantes, a diferencia de los actuales ocho años de los senadores, solo durarán cuatro años. Es un órgano que termina con las cámaras espejo o de veto recíproco e innova al invertir la asimetría para que la cámara política donde se expresa la mayor legitimidad democrática ciudadana sea la que zanje las diferencias entre ambas, con un quórum de 4/7 de los presentes”, manifestó Namor.

En esta misma línea, el convencional Pedro Muñoz (Colectivo Socialista), quien también previamente defendió la existencia del Senado, sostuvo ayer en el pleno: “El Senado (…) no existirá, existirá una cámara de las regiones integrada desde lo 18 años, con paridad, escaños reservados y otra integraciones que aumentan el caudal de participación y los sujetos que históricamente estuvieron excluidos estarán integrados ahí”. No obstante, y anticipando el rechazo a parte del informe, Muñoz enfatizó: “La propuesta actual es un mecanismo demasiado asimétrico”.

Aunque si bien en la práctica se propone la eliminación del Senado, las atribuciones de la nueva Cámara Regional que lo reemplaza fueron rechazadas ayer. Solo faltó un respaldo para que la propuesta fuera aprobada. En concreto, obtuvo 102 votos a favor, 48 en contra y 2 abstenciones, por lo que no alcanzó los dos tercios y deberá volver a la Comisión de Sistema Político para su revisión.

El artículo, que volverá a comisión para ser modificado, fue rechazado por convencionales de derecha, de Independientes No Neutrales, del Colectivo del Apruebo y de la Coordinadora Plurinacional. Del Colectivo Socialista, en tanto, solo votó en contra Patricio Fernández.

En esa instancia de indicaciones, es que convencionales de esos colectivos aspiran a incluir mayores atribuciones que signifique que la nueva Cámara de las Regiones quede con atribuciones muy similares a las del actual Senado.

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