Escribo al término de una semana en que la administración Boric comenzó a comprender el impacto del populismo en la difícil tarea de gobernar, sobre todo por los efectos de aquel en la inflación y esta a su vez sobre la ciudadanía, particularmente sobre aquellos más pobres, quienes en definitiva terminan comiendo menos a causa del alza de precios de los alimentos básicos.

La política de los retiros de fondos de pensiones fue utilizada por el propio Boric para resultar electo en la segunda vuelta presidencial, además de todo su equipo político, con la excepción del ministro Marcel, quien tuvo una posición contraria a este instrumento entonces y ahora.

La furia de la ciudadana de Cerro Navia, quien interpeló al Presidente de la República, es razonable y lógica (lo llamó “amarillo”). La gente de trabajo no entiende las vueltas de carnero que acostumbran a dar muchos políticos para ganar el favor popular y luego cambiar de opinión; ciertamente todos tenemos ese derecho, pero cuando se produce, la ética indica que debe ser explicada.

Es la credibilidad de los políticos populistas la que está en juego.

Los dichos de la ministra Siches sobre ocultamiento de información, que era falso, desató una tormenta política que afecta seriamente su credibilidad. La obligó a pedir disculpas, una vez más, porque no es el primer incidente de su gestión; demuestra que su sesgo ideológico la lleva a cometer errores que producen dudas sobre su contribución a la gobernabilidad.

Todo lo anterior ya causa efectos en la popularidad de Boric, que experimenta una de las caídas más rápidas en corto tiempo, comparada con otros presidentes, y por un canal separado se aprecia el mismo fenómeno en la caída vertical que experimenta la convención constitucional (CC,) y el rechazo a la proposición de nuevo texto constitucional, donde 3 de 4 estudios de opinión dan ganadora a la opción Rechazo, que hace unos meses tenía una mínima posibilidad de éxito.

El expresidente Lagos advirtió sobre esto y fue duramente criticado por las posiciones extremas que dominan la CC. No es la casa de todos sino claramente un traje a la medida para la extrema izquierda, que la mayoría no quiere usar.

La inflación correspondiente al mes de marzo, de 1,9%, produjo también un impacto en la sociedad, porque claramente marca una trayectoria que se acerca a los dos dígitos. Es una dura advertencia para los parlamentarios que promueven un quinto retiro de 10% desde las cuentas de capitalización individual de ahorro privado. De aprobarse, la inflación de dos dígitos y más está asegurada.

Contra las cuerdas el gobierno busca un retiro acotado, solo al pago de deudas, el cual es cierto tendría un impacto limitado en la trayectoria de la inflación anualizada, pero no excluye que el original sea también aprobado.

En tal caso, mi cálculo de inflación esperada anual sube a 18% y el efecto sobre la administración es la acentuación de la crisis política y económica. En particular el ministro de Hacienda es un gran perjudicado por la inhabilidad de La Moneda de ordenar su propia coalición, algo que parecía reservado solo para la anterior administración.

He tratado de subrayar la responsabilidad de los políticos que contribuyen a este resultado, y que en forma inverosímil continúan insistiendo, pese a la evidencia de los efectos negativos sobre los más pobres, los cuales ya no tienen ahorros previsionales.

Se empieza a configurar un panorama muy complejo para la economía, no solo por la inflación, sino también por la desaceleración de la actividad, a la vista en los próximos meses. Tendremos estancamiento con inflación y una probabilidad alta de recesión en los últimos trimestres del año 2022.

Respecto del conflicto en el este de Europa, el desenlace sigue alargándose con costo político y económico enorme para Rusia, que ha dicho que el país en 6 meses superará el aislamiento. Yo no lo creo y más bien pienso que la economía allí se hundirá en una recesión que puede llegar a 10 puntos de caída en el PIB.

En EEUU, la Reserva Federal continuará restringiendo la liquidez para enfrentar la inflación, lo que fortalecerá el dólar en los mercados internacionales, y por ende hará flotar nuestro peso en una devaluación acotada, proveyendo que el precio del cobre se mantendrá alto y que los efectos políticos en Chile serán acotados.

En resumen, el entorno internacional no nos ayudará, lo que obliga a las autoridades a un manejo prudente de las políticas públicas.

Hoy lunes, después de la votación sobre los retiros, sabremos si la administración Boric será capaz de enfrentar con éxito este exigente examen de gobernabilidad.

Por Alejandro Alarcón, economista, para El Líbero

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