Para el ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, el rechazo a la propuesta constitucional generará un verdadero cambio de expectativas en la economía y anticipa que las reformas estructurales que lleva adelante el gobierno deberán moderarse y negociarse en el Congreso

¿Qué le parece el resultado del plebiscito? ¿Lo sorprendió?

Fue una gran sorpresa la diferencia entre el rechazo y el apruebo. Esto abre una esperanza de que podamos encontrar un camino que sea dirigido a resolver los problemas de verdad del país. Hemos perdido un periodo largo, pero hay que sacar lecciones.

¿Por qué ganó el rechazo y por qué perdió el apruebo en esta magnitud?

Es una pregunta más para un analista político, pero creo que la propuesta debilitaba mucho el Estado chileno con el tema de la plurinacionalidad. A la gente no le gustó nada esto de que hubiera chilenos de segunda clase, con pueblos originarios que iban a tener su sistema judicial propio y donde se les iba a pedir consentimiento para muchas cosas, en momentos en que la gente le estaba pidiendo al Estado más servicios. De todas maneras, hay que reconocer en la Constitución a los pueblos originarios, pero de ahí a pasar a la plurinacionalidad es un extremo.

Adicionalmente, a los analistas y a los técnicos nos preocupaba mucho cómo se debilitaba la solvencia fiscal, quitándole al Ejecutivo la iniciativa exclusiva en gasto, impuestos y seguridad social, algo que ha sido clave en Chile para el orden macroeconómico que hemos tenido en los últimos 30 años.

¿Cuál es el camino que viene ahora? ¿un nuevo proceso constituyente?

Necesitamos más que nunca que el Presidente Boric lidere el proceso y negocie con el Congreso el camino a seguir. Tiene que ser una nueva convención para que tenga respaldo popular. Ojalá sea una lista cerrada de partidos y éstos pongan también constitucionalistas, que hay muy buenos en Chile. Ellos no tuvieron espacio en la convención anterior.

¿Cuál es el impacto del resultado del plebiscito en los proyectos estructurales que está planteando el gobierno, ya sea en materia tributaria y de pensiones?

Tenemos que considerar es que el mundo ha cambiado radicalmente. Estamos ad portas de una recesión en Europa y Estados Unidos va a tener un crecimiento muy tenue. También tasas de interés que están subiendo en el resto del mundo. En este momento tenemos que ver cómo enfrentamos este nuevo shock. Tuvimos shock interno a propósito del estallido social. Tuvimos el shock de la pandemia y de la invasión en Ucrania y ahora tenemos el tremendo shock de la desaceleración internacional.

Entonces, no es momento para tener una reforma tributaria tan radical. ¿Hay que aumentar impuestos? Claro que hay que hay hacerlo. Tenemos que financiar demandas sociales y eso requiere prioridad. Sin embargo, esto va a requerir repensar las reformas tributaria y de pensiones, y negociarla con el Parlamento. Pero hay que seguir con ellas.

¿Hay impacto de este resultado en la economía?

Claramente, porque esto fue un resultado inesperado. No estaba en los precios. Esto cambia las expectativas. Al mismo tiempo, esto va a contribuir a que haya una apreciación del peso en el corto plazo. Esto va a tener menos presión en las tasas de interés. El partido estaba muy desordenado y ahora se va a ordenar, y esa es una muy buena noticia para la economía.

¿Puede haber un impacto en materia de inversión a mediano plazo?

Eso va a requerir que se haga un trabajo para que la gente vaya viendo las luces y cuál va a ser el camino de salida. Acá se detuvo una propuesta que deterioraba mucho los elementos que se requerían para crecer y que era muy poco amigable para la inversión, por no decir que era negativa para la inversión. Si bien la gente va a querer ver el camino de salida, no hay duda que las expectativas de este el lunes van a ser mucho mejores de lo que eran la semana pasada.

¿Es la oportunidad para que el Presidente Boric lidere y lleve adelante este proceso que viene?

Es una tremenda oportunidad para el Presidente en cuanto a liderar este proceso y para conducir al país, después de este momento tan difícil que hemos pasado en los últimos tres años.

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