El Barcelona debió sufrir en el Benito Villamarín, casa del Betis, pero consiguió su objetivo: sumar de a tres para calmar las aguas que golpearon al club catalán durante las últimas semanas.

A los cuatro minutos, VAR mediante, se encontró en desventaja por el penal convertido por Canales.

No tardaron los de Quique Setién en reaccionar. En realidad, Lionel Messi no tardó en reaccionar y habilitó magistralmente a Frenkie De Jong para que el ex Ajax iguale las acciones.

Pero aún quedaba mucho por sufrir, más por errores propios y motivación y ganas de los locales, que por real mérito futbolístico de los locales.

Al 25′ Junior Firpo cede para Vidal en mitad de cancha, pero no controla bien el balón y fue robado por Guido Rodríguez, quien se la cedió a Nabil Fekir para que marque el 2-1.

El gol del 5 catalán fue tras una ejecución de pelota parada, al igual que el gol del triunfo de Lenglet. Con triunfo sellado y los tres puntos en la valija, cuesta recordar cuándo en los últimos diez o quince años, el Barcelona dependió tanto de este recurso.

Ya sobre el final, Fekir y Lenglet vieron la roja, todo un reflejo de los nervios con los que se vivió el partido. El Barcelona así mantuvo los tres puntos por debajo del Real Madrid, único líder de La Liga.