Las pantallas plegables han venido para quedarse. Es la única manera de aumentar el tamaño de las pantallas y que el teléfono todavía entre en un bolsillo. Tras los primeros modelos que vimos en el 2019, y mucha polémica, el 2020 nos depara muchos más teléfonos de este tipo.

Samsung ha ampliado su oferta de plegables con el Galaxy Z Flip, un teléfono en forma de concha, que para muchos los que vivimos la época dorada de este formato, supone el regreso de un icono de principios del 2000. El Z Flip sale a la venta el 21 de febrero, pero las unidades en pre-reserva ya se han agotado.

Pudimos probarlo brevemente durante su presentación, a continuación os contamos nuestras primeras impresiones. Tenemos que tener en cuenta que estamos ante los primeros modelos de pantallas plegables y no con productos maduros como los teléfonos móviles actuales, un nuevo formato necesita tiempo para asentarse y corregir sus defectos.

Ficha técnica

Pantalla Interior: Dynamic AMOLED plegable 6.7 pulgadas (2.636 x 1.080 píxeles) y Exterior: Super AMOLED 1,06 pulgadas (300 x 112 píxeles)

Dimensiones Desplegado: 167,9 x 73,6 x 7,2 mm

Peso 183 gramos

Chip Snapdragon 855+

RAM 8 GB

Memoria 256 GB

Cámara Gran angular de 12 MP (F1.8) y Ultra gran angular de 12 MP (F2.2)

Batería 3.300 mAh

SO Android 10 + One UI 2.0

Todavía hay muchos detalles que Samsung no ha revelado sobre el Z Flip, como quien dice, desconocemos que hay bajo el capó de este teléfono plegable. No conocemos, ni las especificaciones de las dos cámaras traseras, aunque son capaces de grabar video en 4K, ni la interior, cuál es el procesador de 7 nm. La batería es de 3.200 mAh y equipa 8 gigas de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento. Donde no hay ninguna duda, es que si lo que quieres una gran cámara, el Samsung Galaxy S20 Ultra es mucho mejor opción por un precio muy similar. Samsung no quiere canibalizar su serie S, con el Z Flip.

Samsung ha aprendido respecto al Galaxy Fold del año pasado, ha desarrollado un sistema de cerdas que bloquea el polvo en la bisagra impidiendo que entre debajo de la pantalla. Pero lo más importante, y probablemente lo que más nos ha gustado ha sido la capa de cristal que cubre la pantalla plegable, lo que supone una agradable sensación al pulsarla, muy parecida a la de un teléfono tradicional, dejando atrás esa sensación de plástico propio de los paneles plegables.

La pantalla OLED de 6.7 pulgadas tiene una fantástica calidad de imagen y colores brillantes, como cabría esperar de un teléfono de alta gama. No quedan marcas en la pantalla en la zona de la bisagra como le pasaba al Fold, pero habría que usarlo un tiempo continuado para confirmarlo. Samsung ha garantizado que el Z Flip será capaz de abrirse y cerrarse al menos 200.000 veces.

La sensación que causa al cerrarlo con una sola mano y dejar el teléfono reducido a un cuadrado simétrico totalmente minimalista es incomparable. El Z Flip cerrado es realmente bonito, con las superficies exteriores brillantes y espejadas, y sólo una pequeña pantalla para las notificaciones, parece todo menos un móvil. Eso sí, los acabados espejo son muy sucios, dos segundos en la mano, y las huellas quedarán marcadas por toda la superficie.

Es imposible no comparar el Z Flip con el Motorola Razr, también agotado en la pre-reserva. La gran diferencia entre ambos se encuentra en la pantalla exterior, mientras el modelo de Motorola monta un panel de 2.7 pulgadas, suficiente para leer, el de Samsung tiene una pantalla mínima para las notificaciones, aunque es capaz incluso de servir de ayuda para tomar un selfie con la cámara trasera, la pantalla exterior sólo sirve para saber quién llama o si hemos recibido un mensaje, pero no para leerlos, lo que obliga a abrir el teléfono constantemente.

Es un teléfono con una pantalla plegable bien resuelta y con un hardware discreto que hará las delicias de los que quieran disfrutar de un teléfono con un impecable diseño que atraerá todas las miradas, y con un tamaño muy reducido una vez cerrado.

/psg