Una mujer de 73 años fue internada en un centro de rehabilitación luego de haber sido diagnosticada con coronavirus en Nebraska, Estados Unidos.

Sin embargo, al momento de ser asistida en dicho recinto, se llevó una sorpresa, al encontrarse con su hermana perdida hace 50 años, quien era la enfermera que la cuidó durante ese período.

¿Cómo fue diagnosticada?

Se trata de Doris Crippen, quien tuvo que acudir a un centro hospitalario luego de haber presentado síntomas de gripe, situación que la llevó a debilitarse a tal punto que cayó de su cama.

La mujer –tras haber pasado más 24 horas en el suelo sin poder levantarse– fue encontrada por su hijo, quien la derivó a un recinto hospitalario en el estado de Nebraska.

En aquel momento, las radiografías mostraron que la afectada se había roto su brazo y, además, una prueba arrojó que había dado positivo por Covid-19, según indicó la revista People.

Recuperación y encuentro con su hermana

Tras haberse recuperado, Crippen se trasladó a Dunklau Gardens, un centro de rehabilitación, allí fue cuando se llevó la sorpresa.

Bev Boro, una ayudante médica que trabajaba en aquel lugar, un día revisó la lista de pacientes y encontró el nombre de Doris Crippen, e inmediatamente le resultó familiar.

Vi su nombre en la pizarra aquí y simplemente no podía creerlo“, dijo Boro, de 53 años, al momento de percatarse sobre la situación.

Ante esto, expresó que “yo estaba como, Oh, Dios mío. Creo que esta es mi hermana“.

Para informarle a Crippen sobre esta noticia, la enfermera escribió el nombre de su difunto padre en una pizarra (la mujer de 73 años tenía problemas de audición).

Ella dice: ‘Ese es mi papá’. Y me señalé a mí misma, sabiendo que tenía problemas de audición, diciendo: ‘También es el mío’“, señaló Boro.

Finalmente, Crippen sostuvo que “casi me caigo de la silla y me eché a llorar (…) Nunca pensé que la encontraría. No pude dormir esa noche, estaba tan feliz“.

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