Cuando gran parte de los países han levantado casi la totalidad de las restricciones de la pandemia y avanzan en la vacunación de dosis de refuerzo para su población, el mundo vuelve a conmocionarse por el Covid-19 tras superar los cinco millones de víctimas fatales en 19 meses. Aun cuando las cifras de crecimiento se han ralentizado en los últimos meses, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el real saldo de decesos podría ser “dos o tres veces mayor”. Un balance de la revista The Economist basado en las estadísticas de exceso de mortalidad por país estima que a casi dos años desde el hallazgo del coronavirus en Wuhan, el número total de muertes bordearía los 17 millones de personas.

En una de las mayores crisis del último tiempo, el Covid-19 se instaló como la tercera causa principal de muerte a nivel mundial, siendo superado solo por enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Según la agencia Associated Press, para entender la magnitud del nuevo récord del virus, los cinco millones de muertes representan la población de las ciudades de Los Ángeles y San Francisco juntas, y compite por superar la cantidad de fallecidos en batallas entre países desde 1950.

Un análisis del avance de la enfermedad evidencia que la tasa de muertes actual es más parecida a la observada durante el primer año de pandemia, cuando el virus aún se estaba recién instalando en el mundo. De esta manera, se necesitaron más de 110 días para pasar de cuatro millones de decesos a cinco, en comparación a los menos de 90 días cuando se superaron los tres millones y luego los cuatro millones.

Aunque la mortalidad pareciera estar contenida por la protección de las vacunas, millones de personas hasta ahora no han sido inoculadas con la primera dosis del esquema, ya sea porque en sus países el acceso está limitado o porque engrosan las listas de millones de rezagados, que día a día están expuestos al impacto del Covid-19, especialmente porque la transmisión de variantes, como la delta, siguen circulando en gran parte del mundo.

“Los cinco millones de muertos son un claro aviso de que no podemos bajar la guardia, de que sigue habiendo hospitales saturados y trabajadores sanitarios agotados, mientras continúa el riesgo de que nuevas variantes se extiendan y cuesten más vidas. El mundo está fracasando, pues mientras los países ricos están administrando terceras dosis de vacunas anti Covid, sólo un cinco por ciento de la población africana está vacunada”, criticó ayer el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, mediante un comunicado.

Estados Unidos, Brasil, India, México y Reino Unido concentran más de la mitad de todas las muertes registradas en el globo. A la fecha, los estadounidenses mantienen el liderazgo en la tabla de mortalidad mundial, con casi 800 mil decesos. No obstante, la preocupación de los gobiernos radica en que tan solo cinco países concentran casi la mitad del último millón de muertes por el virus: Estados Unidos con un 14%, Rusia con un 10%, Indonesia y Brasil con un 8% y México con un 5%.

A nivel regional, entre los cinco países con más muertes aparece la crisis sanitaria en suelo brasileño, con 607 mil decesos confirmados; después Perú, con 200 mil; Colombia, con 127 mil; Argentina, con 115 mil, y Chile, con casi 38 mil muertos por coronavirus.

“Lo que es singularmente diferente acerca de esta pandemia es que golpea con más fuerza a los países de altos recursos. Esa es la ironía de Covid-19″, señaló el Dr. Wafaa El-Sadr, director de Icap, un centro de salud global de la Universidad de Columbia, a la agencia Associated Press.

Después de tres grandes olas de infecciones, más de 246 millones de contagios y la campaña de vacunación más grande en la historia, con siete mil millones de dosis administradas en 184 países, la OMS sostiene que lo único que está confirmado es que la pandemia está lejos de terminar y que debemos aprender a convivir con el virus.

Justamente, durante la jornada de ayer uno de los países que dio un nuevo paso a la normalidad fue Australia, que mantenía su frontera cerrada desde marzo de 2020 y que, tras superar a mediados de octubre el objetivo de inmunizar al 70% de la población, decidió autorizar la entrada y salida del país a todos los australianos y extranjeros residentes, siempre y cuando estén vacunados contra el Covid-19.

Según Bloomberg, cada país, y a veces las regiones individuales dentro de los países, enfrentan sus propias situaciones únicas. Por ejemplo, la inmunidad obtenida por las campañas de vacunación deberá cumplir la mayor prueba en los próximos meses, ya que los vacunados en el hemisferio norte enfrentan su primer invierno completo desde las dosis iniciales.

En la situación opuesta, territorios con cifras bajas de inmunización han debido tomar otras medidas. Por ejemplo, Rusia pidió a todos los adultos mayores que no han sido vacunados permanecer en sus casas en Moscú; Rumania enfrentó un duro mes, en el que los hospitales colapsaron y superaron las 42 mil víctimas fatales, siendo obligados a solicitar ayuda a la OMS, y Letonia volvió a la primera fase de la pandemia con una cuarentena total.

Debate por las cifras

“Hay cinco millones de muertes por Covid-19 solo en India”, estimó en una reciente entrevista con el diario británico The Guardian, Ariel Karlinksy, miembro del grupo asesor técnico de la OMS sobre la mortalidad de la pandemia. Además, el experto aseguró que el hito de los cinco millones de decesos mundiales se superó “hace mucho tiempo” y que la verdadera cifra hasta ahora sería de “al menos 10 millones de personas”.

De acuerdo a Karlinsky, el indicador más “confiable” para realizar estimaciones de los decesos mundiales por la pandemia es la estadística de exceso de mortalidad, que “generalmente es un 40% más alto”, pero que en algunos países -como India, Pakistán y varios de África- los datos son como “agujeros negros”. En tanto, otras naciones, como Bielorrusia y Nicaragua, registran un subestimado de muertes relacionadas al virus.

Las estadísticas oficiales que conocemos en el mundo para algunos parecen ser insuficientes, debido a que durante los peaks de contagios, los exámenes para diagnosticar el virus eran limitados y cientos de personas fallecieron en sus casas, sin la posibilidad de recibir atención médica, por lo que no aparecen en los recuentos de los ministerios de Salud. Por el momento, el Covid-19 no ha superado a otras epidemias respecto de los fallecidos. Aún está lejos de los entre 50 y 100 millones de decesos que dejó la gripe “española” entre 1918 y 1919, y de los 36 millones de muertos por el sida en 40 años.

En casi dos años de pandemia, los puntos rojos de contagios -donde hay más densidad de infecciones- se han movido 22 veces. Tan solo ayer, Reino Unido registró 40 mil nuevos contagios en 24 horas; Grecia impondrá un toque de queda nocturno para las personas no vacunadas ante el alza de pacientes internados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y después de superar la cifra más alta desde el inicio de la pandemia, con 5.449 contagios diarios, y Shanghai encerró sin aviso a casi 34 mil personas que acudieron al parque Disneyland tras registrar un caso en el centro de entretención.

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