Faltaban pocos minutos para las 18:00 del miércoles cuando en la reunión por Zoom del Consejo Nacional de la DC abrió la sesión su entonces, presidente, Felipe Delpin. Entre los asistentes había expectación, ya que el día anterior había solicitado una licencia médica por un tiempo indeterminado. “Estimados y estimadas camaradas, mediante estas líneas quiero poner en vuestro conocimiento mi decisión irrevocable a renunciar a la presidencia del Partido Democrática Cristiano”, partía señalando la carta. El silencio fue total. Delpin había asumido recién el 22 de abril y, tras concluir la lectura de su misiva, un integrante de la directiva pidió 20 minutos de receso en la reunión, que terminó prolongándose por caso tres horas y media. Al retomar la sesión ya no estaba Delpin y comenzó el debate respecto de qué hacer ahora.

Parte de la directiva pidió que siguiera el orden de subrogancia para ejercer la presidencia del partido, por lo que quedó el primer vicepresidente Aldo Mardones al mando de la colectividad, la más grande e influyente de la centroizquierda en los 90. El problema fue que, de acuerdo a un testigo, al menos tres asistentes pidieron la renuncia completa de la mesa en ese mismo instante y que una de ellas era una de sus vicepresidentas, la diputada Joanna Pérez, que había competido contra Delpin en las elecciones internas del partido y que es una reconocida cercana de la senadora Ximena Rincón.

La misma fuente cuenta que la diputada Pérez fue inusitadamente dura con el partido debería asumir el fracaso de la elección, dado que había apoyado el Apruebo, que enfrentó una debacle electoral el domingo. El tema, sin embargo, no quedó resuelto. Yasna Provoste habría confirmado la presidencia interina de Aldo Mardones, al igual que otros integrantes del Consejo Nacional, y en la DC es un secreto a voces que la senadora puede terminar liderando el partido. Tampoco quedó resuelto una solicitud que realizaron otro delegado, como era retirar del Tribunal Supremo la acusación contra Eduardo Frei Ruiz Tagle -entre otros- por haber apoyado el Rechazo en el plebiscito.

En un escenario de total incertidumbre y todo apunta a que puede resolverse el 12 de noviembre, cuando se convoque a la Junta Nacional de la DC -el máximo organismo partidario- para renovar a los integrantes del Tribunal Supremo, entre otras cosas. Ahí, para algunos, pueden volver a enfrentarse las posiciones de los adherentes de las senadoras Provoste y Rincón y dar por terminado el breve período que alcanzaría a estar la actual directiva.

Original de ex-ante.cl

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