Después de meses sin programa de gobierno, mientras lo negociaba con el Partico Comunista, el comando del candidato Gabriel Boric finalmente dio a conocer su plan de gobierno, justo el día de Halloween. ¿Truco o dulce? Notable el truco que intentarán hacer para apropiarse de los fondos de pensiones que se encuentran en las actuales cuentas individuales de los chilenos, que alcanzan al 1 de noviembre los US$169 mil millones. Vamos por parte.

En el régimen permanente, la propuesta del candidato del FA/PC estatiza completamente el pilar contributivo obligatorio de nuestro sistema. Un ente estatal recibirá el 18% de las cotizaciones de los trabajadores todos los meses, los registrarán en unas cuentas “nocionales” a nombre del trabajador, pero esos fondos “virtuales” no serán de propiedad del trabajador, ni serán heredables a su descendencia. De hecho, esos fondos tendrán todos los meses dos destinos: 2/3 de ellos, dice el programa, se depositarán en un fondo de ahorro colectivo, respaldado por instrumentos financieros, y el otro tercio irá directo a gasto discrecional del sistema, el componente de reparto. “Es importante notar que el ahorro que hoy genera el sistema no disminuirá, ya que dos tercios de lo cotizado se ahorra”. Primer truco semántico, pues obviamente el ahorro del sistema disminuirá en el tercio que no se ahorra.

La rentabilidad nocional que se utilizará para registrar los incrementos de estos registros estará compuesta en 2/3 por la rentabilidad de lo ahorrado en el sistema financiero y en un tercio por “un componente que depende del crecimiento de la productividad del trabajo”. Esto significa que ese tercio rentará lo que crezcan los salarios reales, que es muy inferior a lo que rentan los ahorros en el mercado de capitales. La jubilación de este pilar contributivo, que se suma al pilar solidario o Pensión Básica Universal, que es similar al de los otros candidatos, se calcula mediante una renta vitalicia con tabla unisex sobre los fondos registrados en las cuentas nocionales. El programa no explica por qué este sistema contributivo sería sustentable y no colapsaría como cualquier sistema de reparto. En efecto colapsará en el largo plazo. Pero dado el formidable truco de la transición del sistema, se generará un efecto de corto plazo de que el nuevo sistema puede pagar mejores pensiones. Es aquí donde el truco se convierte en una estafa intergeneracional, pues no puede mantener ese impacto de corto plazo en el tiempo. Vamos a explicar la transición.

Y es aquí donde entra el truco del PC, que también estaba en el programa de Daniel Jadue. Durante la transición al sistema estatal, a los propietarios de los US$169 mil millones en las actuales cuentas del sistema de capitalización “se les permite el traspaso voluntario del sus fondos al nuevo sistema”. Quienes traspasen verán reflejado en sus cuentas nocionales el saldo de sus ahorros actuales, y ese monto, acumulado a la rentabilidad nocional de ahí en adelante les permitirá jubilarse a los 65 años. Ya no serán propietarios de fondos, excepto de los “derechos de jubilación”, no heredables, que representa el registro en las cuentas nocionales. ¿Qué hará el ente estatal que recibe estos recursos? Bueno, 2/3 se ahorran en el fondo colectivo respaldado en instrumentos financieros y 1/3, esto es, US$56 mil millones, quedarán disponibles ipso-facto para repartir y gastar. Con ese stock de fondos pueden incrementar significativamente las pensiones de la actual generación, incentivar el traspaso con un subsidio de “registros”, subsidiar lagunas y quién sabe que otros usos. Es el truco del PC que el comando de Gabriel Boric graciosamente incorporó a su programa. Tendrán 4 años para dar una sensación de abundancia y buena política pública disponiendo de estos US$56 mil millones a discreción, engañando groseramente a las futuras generaciones que no podrán acceder a los beneficios de su predecesora cuando se acaben estos fondos. Aún más, solo en el caso de una demografía estabilizada, esto es, con una relación fija entre los trabajadores activos respecto de los jubilados, es posible que el sistema entregue una tasa de reemplazo fija como proporción de salario al momento de jubilar. Como ello no será el caso, y los jubilados representan una proporción creciente respecto a los trabajadores cotizantes por el incremento de la esperanza de vida, la variable de ajuste en el sistema es la tasa de reemplazo a la baja, tal como ocurre en Suecia con sus cuentas nocionales. Es decir, cada año que pasa, los nuevos jubilados del sistema estatal tendrán una pensión menor como porcentaje de su sueldo que la generación anterior. Las matemáticas no pueden engañar, pero los políticos irresponsables y populistas lo han hecho toda la vida.

Por Patricio Arrau, economista, para El Líbero

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