Los primeros meses de 2022 podrían traer consigo algún golpe internacional para el gobierno de Nicolás Maduro y sus intentos por lavar su cara ante los organismos mundiales. Concretamente, es posible que se asome una decisión histórica en el seno de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que introduciría a Venezuela en la lista negativa en la que únicamente se encuentra Myanmar. Así lo reseñó Tal Cual.

Todo parece apuntar a que el gobierno chavista no podrá escapar una vez más de sus compromisos ante la OIT, los cuales ha evadido desde 2019, año en el que representantes de la OIT, pertenecientes a la Comisión de Encuesta, elaboraron un informe basado en una visita realizada al país para constatar las denuncias recibidas por parte de sindicalistas y empleadores venezolanos con voz en la organización.

El informe de la Comisión de Encuesta advertía sobre la situación laboral del país y destacaba una serie de recomendaciones para resolver problemas diversos en materia laboral, con énfasis en el cese de la persecución a sindicalistas y la discusión salarial a través de una reunión tripartita entre empleadores, trabajadores y Gobierno.

Las conclusiones del informe debían ser aceptadas y aplicadas por el gobierno venezolano, ya que son vinculantes para el Estado por haber firmado los convenios de la OIT que abordan estas cuestiones.

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