El jefe de la OTAN consideró que el despliegue militar de Rusia en la frontera con Ucrania plantea un riesgo “real” de conflicto y que la Alianza Atlántica debe prepararse a un fracaso de las gestiones diplomáticas.

“El riesgo de conflicto es real. Las acciones agresivas de Rusia socavan seriamente la seguridad en Europa”, advirtió el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, tras una reunión con los ministros de Relaciones Exteriores de la organización.

Stoltenberg consideró “una señal positiva” la decisión de Moscú de participar el miércoles en una reunión del Consejo OTAN-Rusia.

“Es una señal positiva, porque las tensiones son grandes. Veremos si Rusia entabla un diálogo de buena fe y acepta que toque cuestiones de fondo. Pero debemos estar preparados para un fracaso de la diplomacia”, indicó.

Previamente, el lunes, la cuestión ucraniana centrará las discusiones entre Rusia y Estados Unidos. Sostendrán un diálogo en Ginebra, después de que Moscú expuso una lista de exigencias de seguridad para Washington y para la alianza atlántica centradas en impedir la expansión de este pacto militar hacia sus fronteras, excluyendo la adhesión de Ucrania.

Occidente lo considera como un intento de Moscú de dictar el futuro de la integración de nuevos miembros a la OTAN y amenazó con consecuencias si Rusia lanza una nueva incursión en territorio ucraniano.

Tras la reunión de Ginebra, Rusia participará el miércoles en una reunión con los 30 miembros de la OTAN, un encuentro que no se produce desde julio de 2019.

“La reunión tiene un doble objetivo: primero permanecer unidos y asegurar que los europeos estén asociados a las conversaciones sobre la seguridad en el espacio europeo”, explicó antes de la reunión de este viernes el representante de la región.

El jefe de la OTAN advirtió a este respecto que “no habrá ninguna discusión sobre la seguridad europea sin los europeos en la mesa de negociaciones”.

En Estados Unidos, el secretario norteamericano de Estado, Antony Blinken, dijo que “no habrá negociaciones sobre Ucrania sin Ucrania”.

Washington y sus aliados acusan a Rusia de preparar una invasión tras concentrar unos 100.000 soldados cerca de la frontera de Ucrania, una ex república soviética.

Los países occidentales intentan disuadir a Moscú de lanzar un ataque contra su vecino, que desde 2014 lucha contra los separatistas prorrusos en dos regiones orientales fronterizas.

El conflicto estalló tras la anexión rusa de Crimea y ha dejado más de 13.000 muertos.

Stoltenberg puso en guardia a Rusia sobre cualquier acción intempestiva contra Ucrania. “Si Rusia decide usar medios militares contra su vecino, será objeto de sanciones económicas y políticas severas”, declaró.

Reiteró sin embargo que la OTAN no intervendría militarmente pues Ucrania no es uno de sus miembros.

Así y todo, la organización transatlántica se prepara para reforzar su presencia militar en su flanco oriental. “Disponemos de capacidades significativas”, dijo Stoltenberg, recordando que la alianza dispone de una fuerza de reacción rápida de unos 40.000 efectivos.

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