ECOVID y la pandemia fueron las protagonistas de la mayoría de noticias durante más de un año, pero llevan una temporada estando más alejados del foco mediático debido a que el número de casos ha descendido de manera exponencial y también a que prácticamente hacemos una vida normal.

Se puede creer que el COVID ya no está entre nosotros, pero no nos confundamos porque sigue circulando y contagiando. Así se demuestra en estas últimas semanas en las que los casos han aumentado. Algunos médicos alertan de que a este nuevo repunte se le puede llamar “la ola silenciosa”.

Nuevas subvariantes de Ómicron (BA.4 y BA.5)

Y esta ha llegado por dos sublinajes de Ómicron (BA.4 y BA.5), que son capaces de escapar de las vacunas y de volver a infectar a personas que pasaron el COVID recientemente. Otro problema que demuestra que esta ola es silenciosa es que ni en las estadísticas aparecen los nuevos casos, ya que desde marzo las Comunidades Autónomas y Sanidad solo notifican a las personas de más de 60 años. Y también muchos de esos mayores saben que son positivos en test de farmacias que no se notifican oficialmente.

Solo se tienen en cuenta los casos en personas mayores de 60 años

Aunque hay datos que muestran que la cosa empeora, la incidencia acumulada este martes a 14 días era de 841 casos por 100.000 habitantes, solo en mayores de 60 años. Siendo 188 casos más que la semana anterior.

¿Qué síntomas provocan las subvariantes BA.4 y BA.5 de Ómicron?

Uno de los motivos de este aumento de casos es por la aparición de dos sublinajes de Ómicronla BA.4 y la BA.5. Estas nuevas variantes son incluso más contagiosas que la Ómicron y esta ya era más que la Delta. A las de ahora no les afecta la inmunidad de los anticuerpos que aporta la vacuna o el haberlo pasado recientemente. Por lo que hay personas que se han contagiado dos veces este año.

Los síntomas que provocan estas subvariantes son: dolor de cabeza, dolor de garganta, cansancio, dolor corporal, congestión nasal, fiebre, mocos o tos.

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