Es válido que quien haya seguido el ceremonial de los funerales de su Majestad la Reina Isabel II se pregunte, en estos días de Fiestas Patrias y, después de haber sido testigo de la chabacanería que gira en torno a nuestras actuales autoridades, ¿de dónde salió esto que “los chilenos somos los ingleses de América de sur”? y si así fuera… ¿En qué momento nos perdimos?

Sobre lo primero es posible señalar que, en los dichos y refranes de nuestro país, efectivamente se encuentra esa afirmación, la que fue común en tertulias, artículos e incluso en debates. Si bien su origen no es claro, es posible establecer que ella: recogió, en su momento, un sentimiento de cierta superioridad con nuestros vecinos y/o una aspiración nacional. Sobre lo segundo… pareciera que hace mucho tiempo equivocamos el rumbo.

Por lo dicho, no vaya algún mal pensado parroquiano a suponer que esta pluma busca promover algún tipo de movimiento monárquico nacional… ¡nada más distante! El verdadero “Wishful thinking” (algo así como un sueño que no tiene muchas posibilidades de cumplirse) es que el país rescate sus tradiciones, su historia, sus valores y su auténtico “carácter nacional” que en el último tiempo parecen haberse esfumado…

Mientras celebramos nuestras Fiestas Patrias y mientras nuestra realidad es amenazada por un espiral de desgobierno y de pérdida de la identidad nacional, somos testigos de cómo, en otras latitudes, es posible postergar las diferencias y unirse bajo una misma bandera, bajo un mismo manto de tradiciones, ritos y símbolos, para decir… “God save the King”.

Sabemos que los ingleses están siendo afectados por los mismos problemas que todo el mundo: inflación, desempleo, problemas sociales, presiones migratorias y varios otros etcéteras, pero comprobamos también que llegado el momento de rendir tributo a sus tradiciones… prima el respeto, la tolerancia y el orden. Sean de izquierda, de derecha, de color, de una u otra creencia, en estos momentos todos son… súbditos de ”Your Majesty”.

Las realidades son distintas, obviamente cada país tiene su historia, “Elementary, my dear (Watson)…” pero dentro de esa diferencia hay ciertas conductas que son consustanciales a la acción de gobernar… por ejemplo: la formalidad, el boato, los ritos, el ceremonial…

Algo muy distinto es la chabacanería, la vulgaridad, la grosería y “otras hierbas”… que se nos están haciendo comunes… las imágenes y los registros son elocuentes, pareciera que las nuevas autoridades quisieran transgredirlo todo, no sólo el orden institucional, la seguridad, el derecho… todo, incluso la democracia…

¡Last but not least…! (Lo último, pero no menos importante): en estos días en que renovamos nuestro compromiso con la defensa de nuestra historia, de nuestras tradiciones, de nuestros valores y de nuestra identidad nacional…, para cualquier chileno, se crea o no inglés, debiera resultar censurable que la primera autoridad haya cantado en televisión un rap deseando: “…mear en un casco militar…y ver tirado, en uno que otro basural, a uno que otro puto General” (sic).

Cristián Labbé Galilea