“Hay que ser firme, hay que ser fiel a los principios, incluso en los momentos más difíciles, y actuar según lo conveniente, no lo popular. Las elecciones se ganan todos los días”.

Dicen que tuvo un lenguaje claro y un tono cordial para transmitir con fuerza sus ideas, y que sus palabras significaron un “golpe anímico” tras la derrota del fin de semana. “No es fuerte en el modo, es fuerte en los conceptos”, añade uno de los participantes de la charla que el jueves 20 de mayo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (PP), dio a 25 de los 37 convencionales constituyentes de Vamos por Chile, donde planteó el tipo de liderazgo que, en su opinión, se requiere en política.

Ante también un grupo de asesores de distintos centros de estudios vinculados al sector, la dirigenta del PP enfatizó que se requiere de “un liderazgo claro, sin complejos, con un mensaje propio y reconocible”.

La cita, organizada por Libertad y Desarrollo (LyD), se realizó de manera telemática y tuvo por objeto establecer una coordinación para el trabajo conjunto de los convencionales y una docena de think tanks de centroderecha, tales como Acción Educar, Fundación Jaime Guzmán, Horizontal, Instituto de Estudios para la Sociedad e Instituto Libertad, entre otros.

En la oportunidad, la dirigenta del PP contó su experiencia política, y destacó la estrategia que le permitió a su partido ganar 65 de los 136 escaños del parlamento regional en las elecciones del 4 de mayo, obteniendo así más del doble de cupos que en los anteriores comicios, en 2019.

En su exposición, la líder del PP afirmó que “los políticos liberales acaban triunfando si los principios los terminas defendiendo bien”. Y añadió: “Las batallas las tenemos que dar para recordarles a los ciudadanos que no pueden recaer todas sus decisiones en la administración, ni todo lo bueno y lo malo que les ocurre depende de la administración, ni tampoco que tienen que echarse en manos de la misma para que les arregle la vida. Yo creo que cuando se habla con un discurso de estas características, claro que se ilusionan los ciudadanos, porque la inmensa mayoría quiere ser libre, quiere vivir a su manera, quiere tomar sus decisiones y quieren ser respetados”.

Rodrigo Ubilla, director del Área Política y Sociedad Civil de LyD, explicó que la española “marcó un punto de que es posible un cambio en el corto plazo. La pregunta que ella plantea es cómo se hizo ese cambio. Y, ahí, uno de los elementos importantes es lo que ella define como la batalla ideológica o cultural. Dice que, como centroderecha, hemos eludido por años esa batalla, no enfrentando las diferenciaciones culturales con la izquierda, soslayando eso”. ¿Y cuáles son esas ideas? En palabras del exsubsecretario de Interior, “las ideas de la libertad, el emprendimiento, la libertad con responsabilidad, libertad de trabajo, de respeto al otro”.

Entre los participantes destacan que las palabras de la líder del PP tuvieron un “fuerte efecto motivacional” en el grupo, afectado por los malos resultados que las elecciones del fin de semana dejaron para la centroderecha, la que no llegó al tercio de la Convención. Por ello, de acuerdo a algunos participantes, la convicción generalizada es que deberán “actuar como bloque” para promover sus ideas, ya sea para llegar a acuerdos con los sectores de izquierda o para “morir con las botas puestas”. Una discusión de fondo que ya comienza entre los representantes de la coalición oficialista.

Tras el encuentro crearon un grupo de WhatsApp para la comunicación diaria entre ellos, y se organizaron 12 comisiones de trabajo –coordinadas por Natalia González, directora de Asuntos Jurídicos y Legislativos de LyD- para aunar “ciertas definiciones conceptuales básicas orientadoras para la discusión de los temas”, puntualizó Ubilla.

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