Después de 4 horas y media de pleno, el ministro del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica, descartó que existiera corrupción durante su gestión en la instancia, que se extendió entre 2017 y 2019.

A su vez, afirmó que renunciará a sus privilegios procesales para poder colaborar en la investigación penal anunciada por el Fiscal Nacional, Jorge Abbott.

Este lunes, la presidenta del Tribunal Constitucional, María Luisa Brahm, criticó la gestión interna que existía en su organismo antes que ella llegara al cargo. Entre esos cuestionamientos, afirmó a La tercera que el TC “estuvo al límite de la corrupción”.

En específico, Brahm apuntó a una tramitación lenta de las causas relacionadas con vulneraciones a los derechos humanos.

Estos dichos no pasaron desapercibidos, e incluso, originaron una denuncia de la diputada Carmen Hertz por presunto cohecho y prevaricación. Por esta razón, el Fiscal Nacional, Jorge Abbott, anunció esta mañana la apertura de una investigación penal contra ministros del TC.

“He denunciado ante la Fiscalía Nacional la necesidad de que se abra una investigación con los presuntos delitos de prevaricación y cohecho, de los miembros del TC que componían ese tribunal cuando las causas se dilataron por meses y meses”, señaló la parlamentaria.

Consultado sobre estas acusaciones, Aróstica aseguró que “van a contar con toda mi colaboración activa, aportando todos los antecedentes para que se despeje cualquier malentendido y voy a renunciar a cualquier privilegio procesal que pueda tener un ministro en este momento”.

“No está la situación como para escudarse en declarar por oficio, encantado de ponerme en las manos de los fiscales”, añadió.

Asimismo, declaró que Brahm habría desmentido esa acusación durante la instancia. “Acaba de decir en el pleno que nunca habló de imputación de ningún delito”.

Finalmente, consultado en específico por corrupción durante su gestión, el ministro del TC sostuvo que “por supuesto que no, el Tribunal Constitucional… cómo va a cometer una irregularidad”.

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