Este año el Día de la Independencia de Ucrania, un país europeo y con un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, se celebra bajo una injustificable agresión bélica y exhibiendo una extraordinaria valentía en defensa de la libertad y del derecho a diseñar su futuro en paz.

La proclamación de la independencia ucraniana el 24 de agosto de 1991 y el posterior referéndum que la respaldó con el 90% del voto, reflejan claramente la voluntad de los habitantes de esa nación. Desde entonces, Ucrania es un país soberano y su sexto presidente fue elegido democráticamente por el 73% de sus ciudadanos en 2019.

Hoy, a tres décadas de esos episodios, Ucrania sigue luchando por su libertad. Como lo reconoce el Alto Representante de la UE, Josep Borrell, éstas son algunas de las horas más oscuras para Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Rusia ha atacado e invadido a un país vecino, pacífico, democrático y ha amenazado con represalias contra cualquier otro estado que pueda acudir en su rescate.

La agresión rusa ha causado destrucción y muerte con ataques a la población civil, que se han cobrado las vidas de muchos hombres, mujeres y niños. A pesar de ello, Ucrania celebra su independencia con increíble coraje, reafirmando nuestros valores comunes, enfrentándose en una guerra desigual a Rusia, que ha violado los principios básicos del derecho internacional y de la convivencia pacífica y democrática.

Desde que comenzó la agresión rusa, la Unión Europea se ha comprometido a movilizar alrededor de 5.400 millones de euros para apoyar la resiliencia económica, social y humanitaria de Ucrania en forma. Hemos también adoptado seis paquetes de sanciones contra la economía rusa y sus líderes para frenar su capacidad de continuar la guerra. Las acciones están surtiendo efectos y tenemos la certeza de que servirán para los objetivos propuestos. También, por primera vez en la historia de la Unión, hemos destinado 2.500 millones de euros para apoyar con armamento militar la defensa de Ucrania.

Está claro también que la invasión rusa impide que Ucrania exporte sus cereales y contribuye a una crisis alimentaria mundial que afectaría a cientos de millones de personas. Tras el bombardeo ruso de los almacenes de grano y el bloqueo de los puertos ucranianos, millones de toneladas de alimentos y granos quedaron atrapadas.

En ese contexto, un acuerdo clave permite el tránsito de los cargamentos de alimentos por corredores especialmente habilitados para ese fin, y con iniciativas concretas, mediante la cooperación internacional, la Unión Europea está tomando medidas para garantizar que Ucrania exporte sus cereales y se preserve la seguridad alimentaria mundial.

Un paso fundamental para mostrar el compromiso europeo con Ucrania, es la votación unánime de los 27 países de la UE para otorgarle el estatus oficial de candidato para formar parte de la Unión Europea.

La guerra de agresión contra Ucrania pone al mundo en riesgo y ha cambiado el escenario mundial. Debemos seguir trabajando juntos para volver a la primacía de soluciones pacíficas de conflictos bajo los principios de las Naciones Unidas y seguir condenando de manera abrumadora la agresión de Rusia y Bielorrusia.

Hoy debería ser un día de fiesta en Ucrania, pero el mundo en el lado correcto de la Historia se solidariza con el dolor y reivindica los valores que sustentan nuestra convivencia pacífica; como señaló el mismo Presidente Zelensky en su exposición ante la Pontificia Universidad Católica de Chile, apoyar a Ucrania es apoyar la libertad.

Escrito para La Tercera por Embajadores de la Unión Europea y sus Estados Miembros en Chile.

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