Ucrania acusó este lunes a Rusia de haber atacado la segunda mayor central nuclear del país, en la región sureña de Mykolaiv, en tanto que las tropas ucranianas han cruzado el estratégico río Oskil y se acercan ya por la orilla izquierda a la provincia de Lugansk, que el Kremlin dio por tomada en julio.

Rusia pone en peligro a todo el mundo ¡Tenemos que parar esto antes de que sea demasiado tarde!”, señaló el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, en su cuenta de Telegram.

En lo que es el último episodio de bombardeos en el territorio de una planta atómica de Ucrania tras los numerosos ataques contra la militarizada central de Zaporizhzhia, pasada la medianoche un misil Iskander cayó a 300 metros de la Planta Nuclear Sur de Ucrania, según la empresa estatal Energoatom.

El ataque produjo un breve corte de electricidad y una de las unidades de la central hidroeléctrica Oleksandrivska, que forma parte del complejo energético del sur de Ucrania, se apagó.

Los tres reactores de la Planta Nuclear Sur -visitada por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en marzo- operan con normalidad, dijo Energoatom.

Imagen satelital de la planta nuclear en mayo (Planet Labs PBC via AP)Imagen satelital de la planta nuclear en mayo (Planet Labs PBC via AP)

El ministro ucraniano de Energía, German Galushchenko, advirtió a su vez a Europa de que, de haber un “invierno nuclear” por los ataques rusos contra instalaciones atómicas ucranianas, entonces “el problema de los elevados precios eléctricos ya no será relevante”.

“Si bien no es demasiado tarde y una catástrofe nuclear es solo una amenaza, ¡debemos detener a Rusia!”, recalcó él también.

Horas después del ataque en Mykolaiv, Zelensky escuchó en Kiev en una reunión con del Estado Mayor del Comandante en Jefe Supremo los últimos informes sobre la situación en el frente. Según la Presidencia, el mandatario evaluó “en detalle el plan de acción de las Fuerzas Armadas para una mayor desocupación de los territorios” ocupados.

Este incidente tiene lugar en momentos en que las fuerzas rusas sufren varios reveses y se han retirado de una gran parte del noreste del país tras la contraofensiva ucraniana en la región de Járkov. Las tropas de Kiev también han ganado terreno en el sur, pero más lentamente.

Pero desde hace varios días, los avances ucranianos parecen perder fuerza. Rusia controla gran parte de la cuenca del Donbás (este) y de las regiones de Jersón y Zaporizhzhia (sur), tras haber anexado en 2014 la península de Crimea.

Zelensky había prometido en su tradicional discurso nocturno liberar más ciudades, incluida Yalta, en la península de Crimea que Rusia se anexionó en 2014. Ello tras haber desocupado las tropas de Kiev más de 8.500 kilómetros cuadrados y 388 localidades en la provincia de Járkov, en el este del país.

“Tal vez a alguien ahora le parezca que después de una serie de victorias tenemos una cierta calma. Pero esto no es una pausa. Esta es la preparación para la siguiente secuencia” de ciudades liberadas, recalcó Zelensky.

(Con información de AFP y EFE)