José Antonio Kast se muestra conforme y dice que dar el salto desde ese movimiento al Partido Republicano se debió a que “Chile no estaba preparado para un cambio tan radical en la política como para que militantes de distintos partidos de un mismo sector pudieran aunar criterios y unirse en temas puntuales, a partir de las urgencias sociales”.

Con la colectividad ya constituida en seis regiones y luego de haberse declarado como opositor al gobierno del Presidente Sebastián Piñera a comienzos de marzo, ahora Kast llama a la unidad y a respaldar el trabajo de las autoridades, en particular, del ministro de Salud, Jaime Mañalich.

-Su partido viralizó un video haciendo un llamado a “actuar unidos”. ¿Por qué este cambio de actitud?

-Nuestra visión sobre el tema de la violencia y el proceso constituyente no ha cambiado, pero hay un antes y un después en las prioridades sociales, políticas y económicas. Con la pandemia se produce un momento histórico excepcional y nos damos cuenta de que no es tiempo de hacer campañas electorales, sino de abocarse por completo a los temas de salud, sociales y económicos. Tienen que primar la razón y el sentido común, y tenemos autoridades, encabezadas por el Presidente, que en esta materia lo han hecho bien y han sido reconocidos a nivel internacional.

-Una de esas autoridades es el ministro Mañalich, a quien usted defendió, aunque -dijo- “no es el más simpático” y “no se cuida mucho de sus palabras y sus consecuencias”…

-Él ha demostrado que es la persona más preparada, que tiene liderazgo y que no está buscando el aplauso fácil de la galería política ni de la ciudadanía. Y al hacer bien la pega, la ciudadanía, en general, lo ha reconocido como la persona que en este momento es la adecuada para estar ahí. Algunos de sus dichos generan polémicas, pero son cosas tan menores que uno las tiene que pasar por alto.

-Dice que Mañalich “no busca el aplauso fácil”. ¿Quién sí lo hace?

-Si uno analiza proyectos de ley que se han presentado, exposiciones de distintos liderazgos políticos, sobre todo de la oposición, lo que vemos es una especie de festival del populismo, pero creo que esta pandemia puede ser la tumba para el populismo en Chile.

-¿Por qué?

-Porque no con frases de “buenismo” o voluntaristas, sino que con resultados, va a quedar demostrado quién lo hizo mejor.

-En el video que viralizaron se exhiben imágenes de distintas figuras del oficialismo y la oposición, a quienes acusa de que “buscan aparecer en los medios a toda costa, siguen con sus rencillas políticas y están más preocupados de su ideología que de combatir esta pandemia”…

-Identificamos a algunas personas, pero pueden ser más. Cuando uno escucha al presidente de RN, Mario Desbordes, criticar al ministro Mañalich, lo que yo digo es que él debería estar apoyando y no criticando. O cuando veo a los alcaldes en los matinales tratar de arrogarse autoridad en algunas materias o discutirle al ministro por cifras o por quién comunica, como la alcaldesa de Maipú, creo que eso no corresponde.

-¿Qué problema evidencia ahí?

-Para mí hay populismo y cálculo electoral, porque los alcaldes, a quienes les prorrogaron su período alcaldicio, en muchos casos estaban cuestionados por distintos temas y, con esto, electoralmente ven una oportunidad de mostrarse frente a la ciudadanía. No son todos los alcaldes; hay muchos que están haciendo bien su trabajo, sin buscar pantalla y sin entrar en debates estériles con el ministro o con las distintas autoridades. Cada vez que se ha generado una de estas discusiones que no lleva a ningún puerto, el tiempo ha demostrado que el ministro y su equipo tenían la razón, y cuando ocurre esto ellos guardan silencio y luego inventan otra situación para criticar.

-La crisis significó postergar el plebiscito, pero usted pidió que se suspendiera de manera indefinida. ¿Por qué?

-Soy de aquellos que creen que no va a haber plebiscito, porque las prioridades van a ser otras, todos vamos a estar pensando en cómo darles certeza y estabilidad a los distintos emprendedores. Ya no va a ser el tiempo de la política en el primer lugar de la opinión pública, sino cómo nos recuperamos del desempleo y logramos apoyar a la clase media, a las pymes.

-El plebiscito ya está fijado. ¿No cree que una nueva prórroga o suspensión indefinida podría generar más desconfianza, descontento o, incluso violencia?

-Espero que identifiquemos bien a los que tratan de levantar el tema de la violencia, porque lo razonable es que no se haga el plebiscito y, si el tema constitucional vuelve a estar en la primera prioridad de las personas, que esa responsabilidad la asuman los legisladores; si la Constitución se puede modificar y lo pueden hacer los parlamentarios. Estoy seguro de que ningún chileno va a querer tener el 2021 a 400 legisladores. Eso es lo que hay que preguntarles a los ciudadanos: ¿usted quiere que haya 400 legisladores, 200 para un cambio constitucional y otros 200 para hacer leyes que después podrían quedar en nada? Le aseguro que el 90% va a decir que no.

-Bueno, pero para eso está el plebiscito, para que las personas se pronuncien sobre el proceso y el mecanismo…

-Primero, preguntémosles a las personas si quieren que se gasten 30 mil millones de pesos en hacer esa pregunta, hagamos una consulta de la manera que quieran, pero que no implique gastarse 30 mil millones para salir de la duda.

/Entrevista de Ximena Soto para La Tercera

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